El gobierno de República Dominicana planea establecer controles sobre los casinos que operan en cruceros de lujo que transitan o atracan en sus aguas territoriales. La propuesta del Ministerio de Hacienda y Economía establece que cualquier embarcación de primera categoría con instalaciones de juegos de azar deberá obtener una licencia oficial si permanece al menos seis horas en aguas nacionales.
La iniciativa, presentada como borrador de resolución, se encuentra actualmente en periodo de consulta pública para recibir observaciones y recomendaciones de distintos sectores. Esta medida representa el primer esfuerzo regulatorio del país dirigido específicamente al componente de entretenimiento en el turismo de cruceros, una industria en notable expansión en el territorio caribeño.
Turismo de cruceros, un sector en crecimiento acelerado
Los números respaldan la relevancia de esta regulación. Durante 2025, República Dominicana recibió 788 cruceros que transportaron casi 3 millones de visitantes, según cifras oficiales. Este volumen convierte al país en un destino estratégico para la industria naviera de pasajeros en la región.
La resolución aplicaría exclusivamente a embarcaciones de primera categoría, definidas como aquellas con capacidad superior a 2,000 pasajeros. El documento justifica la medida señalando que los casinos en cruceros «pueden ser utilizados como instrumentos para el lavado de activos y el financiamiento de terrorismo», lo que hace necesario aplicar los mismos estándares que rigen para las salas de juego en hoteles de lujo terrestres.
Estructura de costos y garantías en República Dominicana
El borrador detalla un sistema de tasas diferenciadas según el tamaño de la embarcación. Los cruceros con capacidad entre 2,000 y 3,499 pasajeros pagarían aproximadamente 16,900 dólares por la emisión inicial de la licencia, mientras que aquellos con 3,500 pasajeros o más desembolsarían alrededor de 25,400 dólares.
Adicionalmente, los titulares deberán presentar una fianza de cumplimiento de aproximadamente 338,000 dólares ante la Dirección de Casinos y Juegos de Azar. Esta garantía busca asegurar el cumplimiento de las obligaciones establecidas.
La licencia tendrá validez de cinco años y habilitará únicamente la operación de una sala de juegos por barco, sin posibilidad de transferencia a otras embarcaciones del mismo propietario. La renovación tendrá un costo equivalente al 50% de la tasa de emisión vigente al momento de solicitarla.
Tasas operativas anuales
Más allá de la licencia inicial, los operadores enfrentan pagos anuales según el volumen de mesas de juego. Los casinos con 1 a 20 mesas pagarán aproximadamente 10,150 dólares al año; aquellos con 21 a 40 mesas desembolsarán unos 11,850 dólares anuales, y los establecimientos con 41 mesas o más pagarán cerca de 13,550 dólares.
El esquema incluye un límite de 15 entradas a aguas nacionales por año. Cada entrada adicional generará un cargo de aproximadamente 254 dólares. Los operadores deberán realizar estos pagos en la Tesorería Nacional al presentar la solicitud, ya sea en pesos dominicanos o dólares estadounidenses.
Ajustes por inflación
Un elemento adicional del borrador establece que todas las tasas se ajustarán automáticamente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), con una indexación del 100%. Este mecanismo garantiza que los montos mantengan su valor real a lo largo del tiempo.
La propuesta aguarda ahora el proceso de retroalimentación pública antes de su eventual aprobación, lo que marcaría un precedente en la regulación del entretenimiento marítimo en el Caribe.











