Se trata de un acontecimiento que genera enorme expectativa en el sector. De hecho, no sólo por la magnitud y cantidad de habitantes que posee Brasil, sino por tratarse de un terreno fértil y para nada desarrollado por cada una de las unidades de juego existentes. Los caminos del dialogo se van juntando. Para más, el diputado Arthur Lira, Presidente de la Cámara de Diputados, lo confirmó: la ley del juego está lista para el debate.
Según la estrategia política del oficialismo, se pretende aprovechar las sesiones remotas para someter la propuesta a votación la propuesta con el fin de minimizar la presión contra el lanzamiento de juegos en Brasil. Se trata nada más ni nada menos que la legalización de bingos, casinos y máquinas tragamonedas, entre otras viñetas, Su proceso transita por los pasillos desde 1991. En diciembre se aprobó la solicitud de urgencia, con 293 votos a favor.
“Hicimos un acuerdo, agotando la discusión, para votar la ley a principios de este año. Como ya entraron las apuestas en la agenda, a finales del año pasado, ya se leyó el dictamen, ya se cerró la discusión, y hubo un acuerdo para votar. Así es que la ley del juego está en un proceso final de un momento a otro”, aseguró Lira.
Junto a Lira, el redactor de la propuesta, el diputado Felipe Carreras, ha venido negociando sustitutos al texto. En un guiño a los evangélicos, justamente el principal obstáculo para la regulación, se crearon reglas para prohibir el acceso a los jugadores compulsivos, quienes estarían registrados en un sistema. Los miembros de la familia podrían inscribir a familiares en esta lista para evitar la adicción. Garantiza que sólo el Sindicato podrá autorizar el funcionamiento de las empresas de juego, a través de un ente regulador que se crearía. Otra señal es aumentar el porcentaje destinado a la cultura con el impuesto sectorial , que sería del 3% más a la propuesta original. Ese 3% original del total recaudado será para programas de defensa y protección animal.
El proyecto del nuevo Marco Legal de los Juegos tiene como relator al diputado Felipe Carreras. Según el parlamentario, la liberación de juegos y apuestas en Brasil podría abrir 700 mil nuevos empleos directos en el corto plazo. El impacto, sin embargo, podría resultar en hasta 1,3 millones de nuevos puestos de trabajo en el país. “Es claro que el país necesita inversiones, que no sólo atraigan apostadores, sino también ferias internacionales que se realicen en estos resorts integrados, que ya nacen con centros de convenciones, centros comerciales, etc., que finalmente no son ni más ni menos que atracción a los turistas. Hoy, Brasil está fuera de ese espectro”, explicó Carreras.











































