Según un informe de un medio local, Carreras habría solicitado sobornos para favorecer a las empresas de apuestas deportivas y no presionarlas en la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre la manipulación de resultados en partidos de fútbol. La denuncia sugiere que el diputado recibió R$ 35 millones (USD 6.9 millones) del presidente de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías.
Girão, quien ha sido crítico de la regulación de las apuestas deportivas, acusó al diputado Carreras de ofrecer protección al sector en la comisión a cambio de sobornos y de comprometerse a aprobar regulaciones favorables en el Pleno de la Cámara. Además, Girão resaltó que Carreras fue el ponente de un proyecto de ley que trata sobre el Marco Regulatorio del Juego en Brasil, abarcando juegos de azar, casinos, bingos y máquinas tragamonedas.
El senador considera que la Cámara de Diputados debería abrir un caso ante la Comisión de Ética contra Carreras debido a estas graves acusaciones.
Girão también expresó su preocupación por la reciente aprobación de un proyecto de ley en la Cámara de Diputados que busca regular las apuestas de cuota fija, conocidas como apuestas deportivas. Argumentó que el Senado debería rechazar el proyecto y que hubo un movimiento de la mayoría gubernamental para aprobarlo.
El senador también criticó las negociaciones relacionadas con el Ministerio de Deportes, que se acordaron en relación con la aprobación de la ley de apuestas deportivas. Según Girão, una parte importante de los recursos recaudados por impuestos se dirigiría a este ministerio, lo que plantea preocupaciones sobre la financiación del mismo y el impacto en los ciudadanos, especialmente aquellos que podrían caer en la adicción al juego.
Este escándalo político arroja dudas sobre el proceso de regulación de las apuestas deportivas en Brasil y destaca la importancia de una revisión y transparencia adecuadas en la legislación relacionada con el juego.











































