El Ministerio de Seguridad Pública de China confirmó, durante una rueda de prensa celebrada el 24 de julio, la creación de una alianza internacional orientada a combatir el fraude en línea y las telecomunicaciones. Según informó el medio estatal CGTN, la iniciativa ya cuenta con la intención de adhesión de más de 40 países, lo que la convertiría en una de las coaliciones más amplias impulsadas por Beijing en materia de seguridad digital.
La ceremonia de fundación de la alianza se realizará en septiembre, en el marco de la Conferencia de 2026 del Foro Mundial de Cooperación en Seguridad Pública, que tendrá lugar en la ciudad de Lianyungang, provincia de Jiangsu.
Una organización intergubernamental con vocación de alcance mundial
Jiang Guoli, jefe de la Oficina de Investigación Criminal del ministerio chino, explicó que el propósito central de la alianza es constituir una organización intergubernamental con participación amplia de agencias policiales de distintos países. El funcionario detalló que China busca fortalecer el intercambio de inteligencia entre naciones y mejorar los resultados de las operaciones conjuntas contra estas redes criminales.
Jiang subrayó un dato que explica la urgencia del proyecto: la mayoría de las operaciones fraudulentas que afectan actualmente a ciudadanos chinos tienen su base fuera del territorio nacional. Por ese motivo, el combate a las estafas en línea y por telecomunicaciones fue definido por el gobierno chino como una prioridad para los próximos cinco años.
El sudeste asiático, epicentro de las operaciones fraudulentas
Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) respalda la preocupación china: los ciudadanos del país asiático figuran entre los principales blancos de estafas y operaciones ilegales de juego en línea a nivel internacional.
El mismo informe señala que, dentro del sudeste asiático, las organizaciones criminales transnacionales de origen chino constituyen la principal fuerza organizativa detrás de la economía de estafas cibernéticas de la región. Estas redes operan una infraestructura de escala industrial en zonas fronterizas y en zonas económicas especiales de Myanmar, Camboya y la República Democrática Popular Lao.
Camboya, bajo la lupa por sus vínculos con el fraude en línea
Camboya se ha convertido en uno de los focos de atención más recientes en esta problemática, luego de que se revelara que redes de estafa utilizaron casinos como plataforma de operaciones. Esta situación llevó a la Comisión de Gestión del Juego Comercial de Camboya (CGMC) a revocar la licencia de al menos un casino vinculado a estas actividades.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han cuestionado la renovación de licencias a otros 12 casinos camboyanos por parte de la CGMC, pese a que la propia organización documentó evidencia de abusos dentro de estos establecimientos.
Camboya defiende su cooperación con China y Estados Unidos
En medio del escrutinio internacional, China reafirmó su relación con Camboya, calificándola de amistad inquebrantable. Por su parte, el primer ministro camboyano, Hun Manet, declaró en una entrevista con Bloomberg que su país mantiene el compromiso de combatir las estafas en línea y que ya se han registrado avances concretos.
Hun Manet destacó puntualmente la cooperación de su gobierno con China y Estados Unidos para enfrentar la delincuencia transnacional, y calificó estos desafíos como problemas comunes que trascienden las diferencias geopolíticas entre ambas potencias.
Camboya planea su propia conferencia internacional sobre fraude en línea
Como parte de estos esfuerzos, Camboya prepara la organización de una conferencia internacional dedicada a la lucha contra las estafas digitales. El encuentro reunirá a organismos encargados de hacer cumplir la ley de distintos países, incluyendo representantes de China y de Estados Unidos, este último a través de la Oficina Federal de Investigación (FBI).
La confluencia de estas iniciativas —la alianza china prevista para septiembre y la conferencia impulsada por Camboya— apunta a una intensificación de la cooperación internacional frente a un fenómeno que, según los organismos multilaterales, sigue expandiéndose desde el sudeste asiático hacia el resto del mundo.











































