Dinamarca se prepara para debatir una reforma de su legislación sobre el juego que contempla nuevas restricciones en la publicidad y mayores exigencias para las empresas del sector. El texto fue presentado por el ministro de Impuestos y Crecimiento, Jakob Engel-Schmidt, y se someterá a primera lectura el 22 de octubre de 2026.
La iniciativa recupera medidas de una propuesta anterior que quedó sin efecto tras las elecciones generales de este año. Entre sus principales disposiciones figura la prohibición de anuncios de apuestas durante las transmisiones deportivas en directo, incluidos los espacios publicitarios y la exhibición de cuotas en vivo.
El Gobierno prevé que la legislación entre en vigor el 1 de enero de 2027, aunque algunas obligaciones comenzarían a aplicarse de manera gradual.
Qué podrán decir los anuncios en Dinamarca
El proyecto endurece las normas de comercialización. Los mensajes promocionales no podrán presentar el juego como una prioridad en la vida de las personas ni sugerir que constituye una solución a sus dificultades económicas. También se prohibiría utilizar a menores de 25 años en las campañas y desarrollar contenidos dirigidos especialmente a menores de 18 años.
Los influencers y los afiliados también deberán cumplir estas restricciones, igual que los operadores. La propuesta amplía la responsabilidad por el cumplimiento de las normas publicitarias a terceros que promocionen productos de juego.
Además, contempla impedir que los operadores remuneren a sus afiliados en función del volumen de apuestas, las ganancias o las pérdidas de los jugadores.
Dónde y cuándo no habrá publicidad
La norma prohíbe la publicidad exterior en el transporte público. Además, exige una distancia de 200 metros respecto de escuelas y universidades.
Durante las transmisiones deportivas en directo, ningún anuncio de apuestas podrá emitirse en los 10 minutos previos ni en los 10 minutos posteriores al evento. Sin embargo, Dinamarca seguirá permitiendo el patrocinio de clubes deportivos y de instalaciones físicas.
Más responsabilidad para los operadores
El proyecto crea un deber legal de diligencia. Los operadores deberán vigilar de forma activa a sus clientes e intervenir cuando detecten conductas de juego problemático.
Para cumplirlo, tendrán que llevar un registro interno de sus procedimientos de juego responsable. También deberán garantizar una formación suficiente en juego seguro para su personal y sus socios. Además, tendrán que evaluar de forma periódica si su infraestructura de juego responsable funciona.
Multas según el tipo de operador
El texto propone un sistema de sanciones más ordenado para los establecimientos físicos y para los sitios en línea. En los locales físicos de Dinamarca, la primera infracción tendría una multa de unos 9.300 dólares estadounidenses. La segunda subiría a unos 12.400 dólares, y la tercera podría provocar la suspensión de la licencia.
Los operadores en línea podrían recibir sanciones mayores. En su caso, el cálculo tomará en cuenta los ingresos brutos del juego (GGR), de modo que la multa represente una proporción de esas ganancias.
Más poder contra el juego sin licencia
La propuesta también apunta al mercado no regulado. El proyecto daría más poderes al regulador, Spillemyndigheden, para bloquear sitios web intermediarios sin licencia que se dirigen a los usuarios daneses.
Con esta medida, Dinamarca busca reducir el alcance de las plataformas que operan fuera del sistema de licencias. El regulador podrá actuar contra los intermediarios y no solo contra los operadores.
Próximos pasos
La primera lectura del 22 de octubre abrirá el debate parlamentario. Si el texto avanza sin cambios en su calendario, Dinamarca aplicará el nuevo marco desde el 1 de enero de 2027. Para entonces, operadores, afiliados e influencers tendrán que adaptar su publicidad y sus procedimientos internos a las nuevas exigencias.











































