Los mercados de predicción podrían desplazar USD 39.400 millones en ingresos anuales del juego en Estados Unidos y poner en riesgo hasta 225.000 empleos. La cifra surge de un estudio encargado por la industria y describe el escenario más expansivo, no una pérdida observada.
Los economistas James Klas y Matt Robinson, de KlasRobinson Q.E.D., presentaron la investigación el 7 de octubre en un seminario web de la Indian Gaming Association (IGA). El estudio modeló cuatro escenarios para un horizonte de tres a cinco años después de que el mercado se estabilice.
El escenario más severo para el juego en Estados Unidos
En ese caso, las plataformas obtienen la aprobación para ofrecer contratos deportivos y productos de iGaming en los 50 estados. El modelo supone también que las grandes empresas de juego en línea trasladan a esas plataformas todo el negocio posible. Así, el estudio describe una reorganización profunda de la actividad existente.
Bajo esas premisas, calcula pérdidas anuales de USD 7.800 millones para el juego tribal y USD 31.600 millones para el comercial. Proyecta además USD 8.300 millones menos en ingresos fiscales del sector.
La CFTC marca un límite regulatorio en Estados Unidos
La principal salvedad es regulatoria. El 9 de octubre, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) anunció una regla final provisional que excluye los productos de juego estilo casino, incluidas las apuestas deportivas, de la definición de swap. Su presidente, Michael S. Selig, afirmó que esos productos no son derivados.
La distinción importa. Los mercados de predicción defienden ciertos contratos como instrumentos financieros bajo supervisión federal y no como apuestas reguladas por cada estado. La postura de la CFTC debilita la premisa necesaria para llevar el escenario extremo a todo Estados Unidos, aunque no resuelve la disputa sobre los contratos deportivos.
Los contratos deportivos siguen en disputa en Estados Unidos
El escenario menos expansivo parte de que el comercio nacional de contratos deportivos continúa sin restricciones. Aun así, los economistas proyectan USD 7.300 millones en pérdidas anuales y 38.000 empleos directos perdidos.
Los tribunales de Estados Unidos mantienen posiciones divergentes. En el caso de Kalshi en Nueva Jersey, el Tercer Circuito mantuvo una orden que impedía aplicar la ley estatal de juego mientras avanzaba el proceso. Esa decisión respaldó el argumento de la plataforma sobre la supervisión federal.
Otros fallos apuntan en sentido contrario. El 28 de agosto, un panel del Noveno Circuito determinó que los contratos deportivos de Kalshi no calificaban como swaps, lo que permite a los estados regularlos como juego. En septiembre, un tribunal en Cincinnati concluyó que Kalshi no demostró que sus contratos quedaran fuera de la regulación estatal.
El interés tribal y su peso en Estados Unidos
La IGA encargó el estudio y se opone a la expansión de los mercados de predicción. En septiembre, instó a senadores a rechazar la CLARITY Act, por preocupaciones sobre la autoridad federal, la protección del juego tribal y el riesgo de que las plataformas eludan normas que sí rigen para los operadores establecidos.
Para las comunidades tribales, los ingresos del juego van más allá de las ganancias de los casinos. Klas citó un estudio de viabilidad para una tribu que quería financiar infraestructura pública: los beneficios de su casino ayudarían a pagar bonos para un nuevo sistema de agua y una escuela. Describió esos proyectos como necesidades básicas.
Cómo interpretar las cifras en Estados Unidos
El estudio proviene de una organización opuesta a la expansión del sector. Eso no invalida el análisis, pero aconseja distinguir entre el cálculo económico, las condiciones hipotéticas y las posturas de quienes promovieron la investigación.
Yahoo Finance publicó la información. El debate no se limita a cuántos empleos podrían desplazarse, sino a qué productos podrán ofrecer estas plataformas y bajo qué autoridad. La regla provisional, los litigios y las decisiones estatales definirán si esos cálculos se acercan a la realidad.











































