Se ha escuchado hablar mucho del sueño americano, en el que se garantiza que en Estados Unidos se encontrará todo lo que se busca: desarrollo económico, estabilidad y éxito, entre otros. Sin embargo, poco se habla de México y su importancia para miles de extranjeros.
Desde hace unos años, el país azteca se ha convertido en la casa predilecta para los migrantes de Centroamérica y el Caribe, debido a su cultura, idioma y oportunidades laborales, entre otros factores. Incluso, dejaron de verlo como un país transitorio hacia Norteamérica y ahora lo valoran más como un lugar de destino. “Hay muchas personas refugiadas que ya nos hablan del sueño mexicano”, declaró Mark Manly, exrepresentante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México, a La Jornada.
La importancia de poder residir en México también recae en que es uno de los países mejor consolidados a nivel mundial. En el 2020, por ejemplo, se encontraba en el puesto 15 de la economía mundial gracias a su volumen de PIB, y su deuda pública ese mismo año alcanzó los 574 306 millones de euros. Si bien la plataforma Datosmacro, informó que México es uno de los países que percibe salarios medios más bajos del mundo, esto no ha sido impedimento para que miles de inmigrantes vean al país como su próximo hogar.
DESDE CENTROAMÉRICA
Al ver las posibilidades de desarrollo en México y también para aprovechar su cercanía a Estados Unidos, el 2021 terminó sorprendiendo al país con la cantidad de solicitudes de asilo levantadas. Se informó que la Comisión de Ayuda a Refugiados (Comar) alcanzó a recibir unas 123 187 peticiones tan solo de enero a noviembre de 2021, 300 % más comparado con las petitorias del 2020. Y es que, aunque muchos solo piensen en el sueño de vivir en Estados Unidos, México es el sueño para miles de haitianos y hondureños.
Tal es así que el año pasado se batió logró un récord histórico, pues en el 2019 (periodo considerado como el de más solicitudes) solo se llegó a cinco dígitos (70 341). Sin embargo, ante tal demanda, el Gobierno advirtió que no cuentan con recursos suficientes para atender tantas solicitudes. “La autorización se da relativamente rápido, pero lo que está pidiendo Comar es que se le apoye para acelerar la gestión ante este aumento enorme. La Comar necesita más presupuesto y más personal”, indicó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

PASO A ESTADOS UNIDOS
Debido a la alta demanda de inmigrantes y que la tasa de detenciones en la frontera de México y Estados Unidos se acrecentaba, ambos gobiernos decidieron poner en marcha nuevamente el programa Quédate en México a partir del 6 de diciembre. Esta iniciativa fue promovida, inicialmente, por la administración del entonces presidente Donald Trump, la cual levantó muchas críticas porque obligaba a los solicitantes de asilo en el país norteamericano a esperar en México mientras se resolvía su trámite. Sin embargo, y aprendiendo de dicho antecedente, se anunció que este programa vendría con una nueva versión, dando garantías a las personas a ya no ser abusadas ni maltratadas en ningún sentido.
NORMAS MEJORADAS
De acuerdo a lo informado, las solicitudes de asilo incluirían a personas que no hablan castellano y se los colocaría en 7 ciudades en la frontera mexicana hasta esperar a que se den los resultados de sus peticiones. Estados Unidos, por su parte, afirmó que reforzarán su proceso de identificar solicitantes, priorizando también a quienes se encuentren en estado de vulnerabilidad para evitar que sean llevados al país azteca; sin embargo, anunciaron que todo dependerá de los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. A su vez, se agregó que, entre las otras medidas adoptadas, se evitará hacer uso de las casas refugio ubicadas en el estado de Tamaulipas.
MIRADA CERCANA
En su estudio Desplazamiento forzado hacia México desde Centroamérica, 2014-2019¸ ACNUR informó que Honduras se convirtió en el país que más solicitudes de asilo ha ingresado en México. Ante tal caso, se detalló que la nación azteca cuenta con una base legal sólida para proteger a todos los refugiados, protección complementaria y asilo político.












































