Codere ha aplazado al tercer trimestre del año la puesta en marcha de su nuevo plan de refinanciación con el apoyo de la mayoría de sus bonistas, que hace unas semanas dieron el visto bueno a una operación que garantizará la viabilidad de hasta 12 filiales.
En un comunicado, la empresa ha explicado ayer que la refinanciación, que inicialmente se iba a llevar a cabo a finales del segundo trimestre, se cerrará finalmente más allá de esa fecha, aunque la compañía no explica las razones del retraso.
Concretamente, el grupo ha pactado con la mayoría de sus bonistas extender la fecha límite, inicialmente fijada para el 30 de junio, hasta el próximo 31 de julio. Hace unas semanas, la compañía presentó a sus bonistas un nuevo plan de refinanciación, que obtuvo un respaldo mayoritario, debido a que 12 de sus sociedades se encuentran ante una probable insolvencia al no poder hacer frente a sus obligaciones.











































