El Departamento de Asuntos Internos (DIA) de Nueva Zelanda anunció el viernes la suspensión, por seis días, de la licencia de One Foundation, una entidad creada para distribuir las subvenciones que provienen de las ganancias de las máquinas tragamonedas. Esta empresa opera bajo las licencias de Clase 4, la categoría que regula los juegos de azar comunitarios en el país.
La medida se tomó luego de que el organismo detectara irregularidades contables relacionadas con las ganancias del juego y comprobara que la empresa no cumplió con la obligación legal de entregar la licencia correspondiente a uno de sus locales de máquinas tragamonedas.
Irregularidades en el sector de Clase 4 en Nueva Zelanda
La sanción a One Foundation forma parte de una revisión más amplia que el regulador realizó sobre cómo los operadores de juegos de azar de Clase 4 en Nueva Zelanda contabilizan y distribuyen las ganancias del juego. Estos operadores son conocidos comúnmente como fideicomisos de máquinas tragamonedas.
La revisión encontró problemas generalizados en todo el sector. En varios casos, el dinero que debía destinarse a subvenciones comunitarias se usó para cubrir otros gastos, como la compra de nuevas máquinas tragamonedas, en lugar de beneficiar directamente a las comunidades.
Según el DIA, su labor consiste en garantizar que los ingresos del juego en Nueva Zelanda, que superan los 1.000 millones de dólares neozelandeses (581 millones de dólares estadounidenses) al año, se gestionen conforme a la ley y que las comunidades reciban el beneficio que establece la Ley de Juegos de Azar.
Recuperación de fondos para las comunidades
Además de la sanción a One Foundation, el regulador informó que logró recuperar 11,5 millones de dólares neozelandeses (6,7 millones de dólares estadounidenses) en fondos destinados a organizaciones comunitarias a través de subvenciones de juego. El DIA precisó que continúa trabajando con otros operadores del sector en Nueva Zelanda y que no descarta recuperar montos adicionales en los próximos meses.
Nuevas directrices para los operadores
El organismo también destacó la publicación de nuevas directrices financieras para el sector del juego de Clase 4. Estas normas buscan aclarar los requisitos contables y explicar, con ejemplos prácticos, las obligaciones que deben cumplir los operadores. El objetivo es mejorar la coherencia en todo el sector y evitar que se repitan irregularidades similares en el futuro.
Vicki Scott, directora de Juego del DIA, explicó que el trabajo se centró en garantizar que los ingresos del juego se usen como lo dispuso el Parlamento y que las comunidades reciban el beneficio que les corresponde.
Scott indicó que la investigación arrojó resultados significativos, ya que se lograron compromisos que permitirán devolver 11,5 millones de dólares neozelandeses a organizaciones comunitarias. Agregó que el regulador tomó medidas coercitivas cuando fue necesario y que ofreció a los operadores una orientación más clara sobre sus obligaciones.
La funcionaria remarcó que la mayoría de los operadores en Nueva Zelanda colaboraron de manera constructiva para resolver problemas históricos y mejorar sus prácticas internas.
El trabajo continúa
El DIA adelantó que continuará revisando las prácticas del sector y trabajando con sus operadores. La siguiente etapa estará enfocada en recuperar recursos adicionales para las comunidades, elevar los niveles de cumplimiento y preservar la confianza en el funcionamiento del sistema de Clase 4.











































