Tres legisladores de Argentina presentaron dos proyectos de ley con el objetivo de proteger a los menores de las apuestas. Uno de ellos tiene como autores a Lorena Mandagaran y Agustín Maspoli (UCR – Cambio Federal) del Senado Provincial de Buenos Aires, mientras que el otro es de Silvana Giudici, diputada nacional del PRO.
Los proyectos de ley incluyen medidas como el registro obligatorio con datos biométricos, la prohibición de publicidad dirigida a adolescentes, campañas de concientización y el envío de fondos para programas de prevención.
Si la ley se aprueba, se requerirá que una persona se registre proporcionando su nombre, apellido, número de DNI y dirección residencial. Para verificar esta información, se necesitarán datos biométricos como un método de confirmación de identidad cada vez que se acceda a la plataforma de juego online. Además, se requerirá que el registro esté vinculado con la base de datos de las entidades que la Autoridad de Aplicación considere apropiadas.
También se prohibirá la publicidad, el patrocinio y la promoción de los juegos online en medios de comunicación audiovisuales, sitios web, aplicaciones y contenidos digitales de la Provincia de Buenos Aires que estén dirigidos a menores de edad.
Esta prohibición también se extenderá a la vía pública, espacios públicos y lugares de acceso público que sean accesibles a menores de edad, así como a eventos deportivos, musicales, artísticos y culturales masivos en los que participen menores de edad, y a equipos deportivos, jugadores individuales y clubes sociales.
Sobre el proyecto de ley propuesto por la diputada Giudici, se sugieren medidas parecidas, como la restricción de publicidad dirigida a menores y la implementación de sistemas de identificación biométrica. Sin embargo, esta propuesta también establece un sistema de penalizaciones para aquellos que violen estas prohibiciones.
Además, se propone castigar legalmente a aquellos que utilicen medios o sistemas electrónicos para engañar a menores de edad, en particular a los denominados “cajeros”, que son intermediarios que facilitan que los jóvenes participen en juegos de apuestas.
El objetivo principal de las iniciativas es evitar el fácil acceso de los menores de edad a las plataformas de apuestas online, cuyo uso aumentó exponencialmente en los últimos años, especialmente durante la pandemia.











































