Altenar —que cuenta con su sede principal en Malta— tiene operaciones principalmente en Europa, pero ha llegado a otros territorios como África y América. La empresa brinda un servicio flexible y personalizado que garantizará un negocio rentable para sus clientes.
En la siguiente entrevista Víctor Lozano, director comercial para América Latina de Altenar, nos comenta sobre la principal fortaleza de la compañía y sus próximos desafíos en la región.
¿Cuál es el principal valor de Altenar como empresa?
Somos proveedores de software de sportsbooks, que es nuestra mayor fortaleza. A la vez podemos dar una solución completa a los operadores que hayan obtenido una licencia o que quieran conseguir una. Nosotros le ponemos a su alcance todas las herramientas para que ellos implementen su casa de apuestas.
¿Cuál es el alcance que tienen en América Latina?
Nosotros somos los primeros proveedores de sportsbooks en ingresar al mercado latinoamericano, de la mano de Wplay, un gran operador de juegos online y que abarca un gran porcentaje del mercado en Colombia. Trabajamos juntos desde hace dos años y medio, y se ha convertido en nuestro cliente mayoritario.
¿Aún hay mucho por invertir en esta región? ¿Hacia dónde apunta?
Sí, claro. Si bien la apertura del juego ha ido un poco lenta, hay un avance importante. Incluso otros operadores, de diversas empresas en el mundo, nos han pedido que colaboremos con ellos porque quieren integrarse a este mercado latinoamericano, al cual consideran interesante.
Nuestro objetivo es que después de esta gran incursión en Colombia podamos abrir mercados en todo Latinoamérica, lo que va de la mano con la apertura que le están dando los gobiernos al juego online.
¿Cómo marcaron la diferencia para ser una de las empresas más reconocidas en el sector?
Nos acomodamos rápidamente a las necesidades del cliente. Por ejemplo, antes de que Wplay sea lo que es hoy, ellos quizás tocaron otras puertas, y muchos les dijeron lo que podrían ofrecerles. Sin embargo, cuando llegaron a nosotros los escuchamos y vimos qué era lo que necesitaban, cómo nos adecuábamos a lo que ellos tienen y, sobre todo, la forma cómo mejorarlo.
En términos generales, el operador es el que tiene la llave. El éxito de Altenar es entender lo que quiere el operador en su mercado, porque no es lo mismo —a pesar de que hablemos el mismo idioma y tengamos la misma cultura— que se traslade el mismo trabajo de Colombia a Perú, porque esta jurisdicción requerirá de otras especificaciones.











































