El Departamento de Asuntos Internos de Nueva Zelanda (DIA, por sus siglas en inglés) publicó recientemente una guía detallada sobre publicidad de juegos de azar para los operadores de casinos online que cuenten con licencia. El documento establece nuevas restricciones destinadas a reducir la exposición de los menores de edad a este tipo de publicidad y fija los criterios que deberán cumplir los futuros operadores autorizados.
Las directrices acompañan al Reglamento sobre Juegos de Azar en Línea de 2026, publicado en junio pasado. Nueva Zelanda planea lanzar el juego en línea con licencia en 2027, y el ente regulador ya recibe solicitudes de licencia de las empresas interesadas. El proceso de liberalización de esta actividad se anunció por primera vez en 2024.
Restricciones en Nueva Zelanda para proteger a los menores
La guía exige que los anunciantes evalúen previamente la audiencia probable de cada anuncio y eviten cualquier espacio donde los menores puedan representar más del 20% de los espectadores potenciales.
Quedará prohibida la colocación de publicidad cerca de colegios, eventos juveniles, plataformas populares entre usuarios menores de edad y varios canales de redes sociales o transmisión en vivo. Tampoco se permitirá el uso de recursos atractivos para el público joven, como dibujos animados, mascotas o música asociada a la cultura juvenil.
Además, ningún anuncio podrá dirigirse a personas menores de 25 años, salvo que el operador demuestre contar con sistemas confiables de verificación de edad y de exclusión que bloqueen efectivamente el acceso de menores de 18 años. Esta exigencia complementa la normativa original, que ya obligaba a verificar el nombre completo, la fecha de nacimiento y la edad mínima de los clientes antes de activar cualquier cuenta.
Controles sobre la audiencia de casinos online y los eventos en vivo
Los operadores deberán desactivar las funciones que expanden automáticamente el alcance de un anuncio, ya que estas herramientas podrían ampliar la difusión hacia públicos menores de edad. En su lugar, deberán usar los controles disponibles, como la segmentación por edad y ubicación geográfica, las exclusiones de zonas específicas y la desactivación de la expansión automática de audiencias.
En anuncios integrados en videojuegos o eventos en vivo, las empresas tendrán que garantizar restricciones de edad, como verificaciones al ingreso o control de entradas, sobre todo en eventos vinculados al sector del juego. También se establecerá un período de veda para las transmisiones en vivo: la publicidad quedará prohibida desde 30 minutos antes hasta 30 minutos después de estos eventos.
Contenidos y prácticas prohibidas
Las nuevas reglas también vetan cualquier contenido que sugiera el respaldo personal de una persona hacia estos servicios. Los anuncios no podrán incitar al juego excesivo, impulsivo o continuo, y el regulador revisará el texto, las imágenes, el audio, la secuencia y las llamadas a la acción para detectar si generan sensación de urgencia o presión sobre el usuario.
Toda afirmación publicitaria deberá poder verificarse y ajustarse a la Ley de Comercio Justo de Nueva Zelanda de 1986. Asimismo, se prohíbe mostrar imágenes o videos de máquinas tragamonedas físicas y fichas de póker, así como anunciar específicamente los botes de las tragamonedas, aunque sí se podrán seguir promocionando los botes de los juegos de mesa. Los anuncios tampoco podrán apelar a la suerte, el destino, los rituales o las supersticiones, ni presentar el juego como una actividad necesaria o que mejora la vida de las personas.
Mayor cuidado con los datos de los clientes
La guía prohíbe expresamente que los operadores usen el comportamiento individual de sus clientes para incentivarlos a realizar apuestas de mayor riesgo. No se podrá dirigir publicidad a usuarios que apuesten por encima de sus montos habituales, ni promocionar tragamonedas a quienes solo juegan en mesas.
Los canales de comunicación directa, como el correo electrónico, los mensajes de texto o los mensajes privados, requerirán el consentimiento explícito y voluntario del usuario, además de atender de inmediato cualquier solicitud de baja. Toda promoción de bonos, giros gratis u otros incentivos deberá mostrar con claridad sus términos y condiciones, y las ofertas para nuevas cuentas solo podrán difundirse en plataformas con licencia o mediante comunicaciones directas que cumplan la normativa. Los anuncios nativos, el contenido editorial pagado y las publicaciones en redes sociales deberán incluir una divulgación publicitaria explícita dentro del propio mensaje.











































