El estado de Nueva Jersey apeló formalmente ante la Corte Suprema de los Estados Unidos para determinar si las jurisdicciones locales conservan el derecho de supervisar y regular las apuestas deportivas que ofrecen las plataformas de mercados de predicción, de la misma manera que lo hacen con los operadores tradicionales.
Un documento de 332 páginas redactado por la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, exige revocar un dictamen emitido en abril de 2026 por el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito. Dicho dictamen otorgó la supervisión exclusiva de las operaciones deportivas de la empresa Kalshi a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC, por sus siglas en inglés).
El centro del debate legal en Nueva Jersey
En la resolución de abril dictada a favor de la empresa, los jueces del Tercer Circuito votaron 2 a 1 para considerar los contratos de mercados de predicción como swaps. Este tipo de derivado financiero cayó bajo la custodia directa de la CFTC federal a partir de los cambios normativos promulgados mediante la Ley Dodd-Frank del año 2010.
Las autoridades regulatorias de Nueva Jersey sostienen que estas opciones de inversión equivalen operativamente a apuestas deportivas tradicionales. Por este motivo, el ejecutivo local defiende que la compañía debe alinearse de forma estricta con las exigencias normativas estatales sobre juegos de azar, que imponen la obtención de licencias comerciales específicas y contemplan estrictos límites de edad para proteger a los consumidores locales.
Sobre este punto, la fiscal Davenport enfatizó que estas plataformas carecen de facultades legales para comercializar productos sin apegarse a la legislación local. Agregó que la posición de Nueva Jersey cuenta con el respaldo expreso de decenas de autoridades de diversos sectores políticos que defienden la soberanía normativa de los estados.
Las defensas corporativas y las posturas contradictorias
Por su parte, los representantes legales de Kalshi sostienen que la empresa comercializa instrumentos de inversión financiera y no boletos de juego o azar. Argumentan además que la supervisión federal fijada en la Ley de Intercambio de Productos Básicos invalida cualquier intento de intervención por parte de los estados de la Unión.
El choque institucional escaló de nivel luego de que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito adoptó una postura contraria en un litigio similar que involucra a Nevada. Aunque los magistrados del Noveno Circuito confirmaron la hegemonía de la CFTC sobre los swaps estándar, determinaron que el Congreso no otorgó un aval claro ni explícito para encuadrar las apuestas sobre partidos o torneos deportivos dentro de esa categoría financiera.
Esta discrepancia abierta entre circuitos judiciales dejó al descubierto visiones jurídicas incompatibles dentro del territorio nacional, un factor determinante que aceleró el requerimiento enviado desde Nueva Jersey para lograr un pronunciamiento definitivo.
La reacción regulatoria y el alcance nacional
El caso promovido por Nueva Jersey cobra mayor relevancia dado que la mayoría del país rechaza el modelo defensivo que plantea la firma tecnológica. Más de 40 estados, incluidos Connecticut, Utah y Nueva York, han expresado un firme rechazo público frente al esquema operativo desregulado de la plataforma.
Adicionalmente, territorios regionales como Nevada, Michigan, Massachusetts y Washington promovieron acciones contundentes mediante órdenes judiciales con el objetivo de paralizar o limitar las transacciones deportivas de la empresa en sus correspondientes jurisdicciones locales.











































