La prohibición de las apuestas en Brasil se ha convertido en uno de los puntos más populares de la agenda del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a pocos días de la segunda vuelta presidencial. Así lo indica la primera encuesta de Quaest para el balotaje, según la cual el 64% de los consultados afirma conocer y apoyar la medida, frente a un 17% que la rechaza.
El dato llega en un escenario muy ajustado: la contienda por la presidencia se decidirá el 25 de octubre entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro, con ventajas mínimas para uno u otro según cómo se mida.
Una medida con respaldo mayoritario
La prohibición fue establecida mediante la Medida Provisional N.º 1.394/2026 y aparece entre las iniciativas mejor valoradas del sondeo. Su nivel de aprobación supera incluso al del fin de la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso, que reunió el 61% de apoyo entre quienes conocían la propuesta, con un 20% de rechazo.
Esta última medida contó con el respaldo del Gobierno de Brasil y fue aprobada recientemente en el Senado. Junto con ambas, los encuestados valoraron positivamente los ajustes anuales del salario mínimo y la exención de impuestos sobre los productos de la canasta básica.
Cómo está la carrera por la presidencia
Según Quaest, Flávio Bolsonaro registra un 46% de intención de voto y Lula un 44%. Con un margen de error de dos puntos porcentuales, ambos candidatos se encuentran técnicamente empatados. El 9% de los consultados piensa votar en blanco o anular su voto, y el 1% se declara indeciso.
Si se excluyen los votos en blanco y nulos, la simulación da un 51% para Bolsonaro y un 49% para Lula. En la última encuesta previa a la primera vuelta, realizada el 3 de octubre, el senador lideraba por 44% contra 42%. Desde entonces ambos subieron levemente, mientras se redujo la proporción de electores que pensaban votar en blanco, anular o no acudir a las urnas.
El electorado que no votó en la primera vuelta
Felipe Nunes, director de Quaest y profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV), señala que la principal oportunidad de crecimiento para Lula está en quienes se abstuvieron o votaron en blanco o nulo en la primera vuelta. Ese grupo suma 39,1 millones de personas, el 24,8% del electorado habilitado.
Dentro de ese segmento, el 43% dice que votará por Lula en el balotaje y el 38% por Flávio Bolsonaro. Para el analista, el presidente necesita que más de esos electores participen para aumentar sus probabilidades de reelección.
Jóvenes, aprobación y otros factores en juego
Otro indicador favorable para el mandatario aparece entre los votantes jóvenes. El 45% dice temer más el regreso de la familia Bolsonaro al poder, y otro 45% teme más la continuidad del Gobierno de Brasil. En el sondeo anterior predominaba el temor a un nuevo mandato del actual presidente, por lo que el cambio podría abrirle una oportunidad de recuperar apoyo en ese grupo.
La aprobación del Gobierno subió del 44% al 45% y la desaprobación bajó del 49% al 48%. Aun así, el saldo sigue siendo negativo, lo que, según Nunes, dificulta una remontada. El analista también mencionó el paquete de medidas para microemprendedores individuales (MEI), presentado esta semana, que tiene potencial electoral, aunque buena parte de la población todavía lo desconoce.
Brasil: qué dice la industria y por qué hay cautela
La popularidad de la prohibición contrasta con las advertencias de representantes de la industria regulada en Brasil, que han señalado el impacto económico de la medida y el riesgo de que los apostadores migren al mercado ilegal. La encuesta de Quaest no mide esos efectos, sino la valoración de los ciudadanos sobre la política.
Para Nunes, la aprobación de la prohibición podría beneficiar a Lula en la recta final si el presidente logra asociarla con su candidatura. Sin embargo, el propio sondeo no demuestra que ese apoyo se traduzca en votos: mide cuánto gusta una medida, mientras que la intención de voto depende de otros factores.
El peso de la prohibición en la campaña electoral de Brasil
Con una diferencia dentro del margen de error, la participación y la difusión de las propuestas serán factores relevantes en la segunda vuelta en Brasil. Aunque la prohibición de las apuestas cuenta con un amplio respaldo en la encuesta, aún está por verse si influirá en las preferencias de los votantes indecisos.











































