El Gobierno de Reino Unido confirmó que finalmente obligará al Gran Manchester a aplicar medidas de confinamiento más estrictas para frenar el aumento de casos de coronavirus que afecta principalmente el norte de Inglaterra, tras fracasar las negociaciones con las autoridades locales que exigen mayor apoyo financiero y rechazan las medidas de cuarentena.
En conferencia de prensa, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, justificó la medida diciendo que “no le quedó más remedio que imponer el cierre de pubs, casinos, bares y restaurantes, así como otras medidas más estrictas, porque son necesarias para combatir la pandemia”.
Johnson dispuso el aislamiento estricto de más de seis millones de personas en Inglaterra en los distritos que más impactó el nuevo coronavirus, bajo un sistema de niveles, “bajo, medio y alto”, pero las autoridades regionales se oponen a las medidas al menos que haya suficiente ayuda financiera para los trabajadores y las empresas que se verían afectadas.
De esta forma, la región se suma a Lancashire y Liverpool que ya se encuentran en el nivel 3, que obliga a los pubs y bares a cerrar durante 28 días, junto con casas de apuestas, casinos, salas de bingo, centros de juegos para adultos y se prohíbe la sociabilización con personas de diferentes hogares en los interiores.











































