
Los integrantes de la Unidad Coordinadora de Responsabilidad Social y Juego Responsable de Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales de Argentina (ALEA) mantuvieron una reunión virtual para efectuar, en primer lugar, una puesta en común sobre la situación de la demanda a los números telefónicos de ayuda y la atención de los programas de Juego Responsable.
Dado que, desde el 20 de marzo a la actualidad, los institutos de loterías de las 23 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) cesaron sus actividades cumpliendo el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio decretado por el Gobierno Nacional y que, desde entonces y hasta ahora, los sorteos están suspendidos, las agencias, salas, casinos e hipódromos permanecen cerrados en todo el país. En este contexto inusual, la pregunta acerca de la demanda sobre los números de orientación al jugador fue respondida por cada uno de los participantes.
En ese sentido, los representantes de los organismos reguladores de CABA, Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego coincidieron en señalar que los teléfonos no habían recibido un mayor número de consultas sobre juego patológico y que la demanda estaba dentro de la media habitual de llamadas.
En las jurisdicciones que efectúan la asistencia y derivación, indicaron que a los pacientes en tratamiento se les ofreció el uso de herramientas de comunicación como video llamadas o de WhastApp, que fueron aceptadas en muchos de los casos, permitiendo su continuidad. Y, en general, respecto de las consultas recibidas, entre las llamadas equivocadas, hubo un grupo significativo que preguntó sobre la reapertura de las agencias y de salas de juego, y otras ligadas a los trámites de los Regímenes de Autoexclusión. No hubo llamadas urgentes ni emergentes.
El problema sanitario principal asociado a la pandemia de COVID-19 en las provincias de La Rioja y Jujuy, según comentaron los participantes, es el alto números de casos de dengue. También, la preocupación por el deterioro de la situación económica y social, producto de la suspensión de actividades en todas las áreas. La proliferación de juego ilegal fue otra de las situaciones negativas compartidas con preocupación.











































