El gobierno del estado de Nueva Gales del Sur, en Australia, decide adoptar una postura más estricta frente a las máquinas tragamonedas. La decisión llega tras la conferencia anual del Partido Laborista local, celebrada el domingo, donde los delegados aprueban una moción para tomar «medidas decisivas» sobre este tema. La reforma se convierte así en una bandera política de cara a las elecciones estatales del próximo año, según reporta la filial australiana de The Guardian.
El peso de las máquinas en Nueva Gales del Sur
Nueva Gales del Sur concentra casi 88000 máquinas tragamonedas autorizadas, cifra que equivale a la mitad del total instalado en todo el país. La mayoría de estos equipos funciona en bares y clubes sociales. El casino The Star Sydney opera solo 1500 unidades, mientras que Crown Sydney no cuenta con ninguna, debido a un acuerdo de exclusividad pactado hace años con el gobierno estatal.
Las medidas propuestas
El plan laborista contempla varios cambios concretos en Australia. En primer lugar, se establece una moratoria sobre la entrega de nuevas licencias para máquinas tragamonedas. En segundo lugar, se dispone el retiro del 50% de los equipos que actualmente se trasladan entre distintos locales. Además, se elevan los impuestos para los clubes que generen ganancias superiores a los 20 millones de dólares australianos, equivalentes a 13,9 millones de dólares estadounidenses, por el uso de estas máquinas.
La política también fija una meta de largo plazo: reducir de forma significativa el número total de máquinas en funcionamiento durante la próxima década. A esto se suma un componente tecnológico, ya que el gobierno buscará exigir sistemas de reconocimiento facial en todas las salas de juego del estado. Esta herramienta serviría como respaldo al registro estatal de autoexclusión, que permite a las personas bloquear su propio acceso a estos espacios.
Voces desde la política local
Darcy Byrne, alcalde del distrito de Inner West en Nueva Gales del Sur, expresa ante los delegados de la conferencia una crítica directa a la inacción histórica sobre este tema. Según su intervención, la política de Nueva Gales del Sur trató durante mucho tiempo a las máquinas tragamonedas como un problema reconocido por todos, pero que nadie quería resolver. Byrne añade que los intereses privados del sector de las máquinas tragamonedas se impusieron durante demasiado tiempo sobre el interés público de prevenir la adicción y sus consecuencias.
Un contexto de reformas más amplias
Esta propuesta estatal no ocurre de manera aislada. La semana pasada, el gobierno laborista federal presentó ante el parlamento un proyecto de ley con nuevas normas sobre publicidad de juegos de azar. Entre los cambios planteados figura un límite de tres anuncios por hora en televisión, aplicable entre las 6:00 y las 20:30 horas. La propuesta también incluye una prohibición total de este tipo de publicidad durante las transmisiones deportivas en vivo dentro de ese mismo horario.
Lo que viene en Australia
La reforma sobre máquinas tragamonedas en Nueva Gales del Sur todavía debe convertirse en política oficial de gobierno antes de las elecciones estatales del próximo año. Su aprobación en la conferencia partidaria representa un paso relevante, pero el debate sobre cómo equilibrar los ingresos de clubes y casinos con la prevención del juego problemático continuará en los próximos meses, en paralelo a las reformas que impulsa el gobierno federal a nivel nacional.











































