El gobierno de Brasil ha dado un paso decisivo en el endurecimiento de la carga tributaria para el sector del juego online. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó la Ley Complementaria 224, que establece un incremento escalonado del impuesto sobre los ingresos brutos de los operadores con licencia en el país sudamericano.
La nueva normativa fiscal brasileña contempla un aumento progresivo que comenzará en 2026 con una tasa del 13%, subirá al 14% en 2027 y alcanzará su nivel definitivo del 15% a partir de 2028. Este incremento representa un aumento de tres puntos porcentuales respecto a la tasa actual del 12% que pagan actualmente los operadores autorizados en Brasil.
La aprobación final por parte del presidente Lula se produjo tras el respaldo del texto original, identificado como PLP 128/2025, por parte del Senado Federal y la Cámara de Diputados brasileña a mediados de diciembre. La medida forma parte de un ajuste fiscal más amplio que afecta a diversos sectores económicos en Brasil.
Estructura del incremento tributario
El sistema de aumentos graduales establecido en la legislación busca permitir que los operadores de juego online ajusten progresivamente sus estructuras de costos y modelos de negocio. La tasa impositiva se calculará sobre los ingresos brutos del juego, es decir, sobre el total apostado menos los premios pagados.
Para 2026, cuando entre en vigor la primera fase del incremento, los operadores en Brasil deberán pagar el 13% de sus ingresos brutos al fisco federal. Esta tasa representará un aumento de un punto porcentual respecto al gravamen actual que opera desde la entrada en vigor de la regulación del mercado brasileño.
El segundo escalón llegará en 2027, cuando la tasa alcance el 14%, sumando otro punto porcentual adicional. Finalmente, a partir del 1 de enero de 2028, se aplicará la tasa definitiva del 15%, completando el ciclo de aumentos contemplado en la Ley Complementaria 224.
Este esquema escalonado contrasta con otras jurisdicciones latinoamericanas donde los aumentos impositivos se implementan de forma inmediata, generando mayor impacto en la operativa de las empresas del sector del juego online.
Contribución obligatoria a la seguridad social
Además del aumento en la tasa impositiva general, la Ley Complementaria 224 del país establece una contribución específica destinada al financiamiento de la seguridad social. Esta obligación adicional seguirá también un esquema de implementación gradual paralelo al incremento del impuesto principal.
A partir de 2026, los operadores de apuestas deberán destinar el 1% de sus ingresos recaudados al sistema de seguridad social del país. Esta contribución no se calcula sobre los ingresos brutos después de pagar premios, sino sobre el total de las cantidades apostadas por los usuarios en las plataformas.
En 2027, esta contribución social aumentará al 2% de los ingresos totales recaudados por las empresas de juego online. Finalmente, en 2028, cuando entre en vigor la tasa impositiva definitiva del 15%, la contribución a la seguridad social alcanzará el 3% de los ingresos.
Esta doble carga tributaria representa un incremento significativo en el costo operativo para las empresas que operan en el mercado brasileño del juego online, sumando a la presión regulatoria que enfrentan en uno de los mercados más grandes de América Latina.
Vigencia de los nuevos impuestos
La promulgación de la Ley Complementaria 224 por parte del presidente Lula activó distintos plazos de entrada en vigor según la naturaleza de cada disposición. Muchas de las regulaciones contenidas en la norma comenzaron a aplicarse con el inicio del año 2025.
Sin embargo, la Constitución Federal del país establece una norma específica para los tributos: cualquier impuesto nuevo o cualquier aumento en tasas impositivas existentes está sujeto a un período de espera de 90 días desde su publicación oficial. Este principio constitucional, conocido como anterioridad nonagesimal, protege a los contribuyentes brasileños de cambios tributarios sorpresivos.
En consecuencia, aunque la ley fue aprobada en las últimas semanas de 2024, los operadores de juego online contarán con un plazo de tres meses desde la publicación oficial antes de que entre en vigor el primer incremento al 13%. Este período les permite ajustar sus estructuras de precios, promociones y modelos operativos.
El plazo constitucional representa un respiro para el sector del juego, que ha experimentado múltiples cambios regulatorios en un corto período desde la implementación del marco legal que entró en vigor el 1 de enero de 2025.
La amenaza del impuesto sobre depósitos de jugadores
Más allá del incremento gradual del impuesto sobre ingresos brutos, el sector del juego online enfrenta una amenaza fiscal adicional de mayor magnitud. El Senado Federal brasileño aprobó en sesión plenaria un nuevo tributo del 15% que se aplicaría directamente sobre los depósitos realizados por los usuarios en plataformas con licencia.
Este impuesto, denominado CIDE-Bets, representa un cambio radical en la estructura tributaria del sector en Brasil. Mientras que el impuesto del 15% sobre ingresos brutos grava las ganancias del operador, el CIDE-Bets se calcularía sobre el dinero que los usuarios depositan en sus cuentas, independientemente de si ganan, pierden o retiran posteriormente esos fondos.
El proyecto que establece el CIDE-Bets deberá regresar a la Cámara de Diputados del país para una nueva evaluación, dado que el Senado introdujo modificaciones al texto original. Una vez aprobado por ambas cámaras legislativas con texto idéntico, requerirá la firma final del presidente Lula para convertirse en ley.
Los recursos recaudados mediante el CIDE-Bets se destinarían al Fondo Nacional de Seguridad Pública de Brasil. Las proyecciones oficiales estiman que este tributo podría generar aproximadamente 30 mil millones de reales anuales, equivalentes a unos 5.5 mil millones de dólares, convirtiéndolo en una fuente significativa de ingresos para el gobierno brasileño.











