Chicago inauguró 2026 con la implementación de un nuevo impuesto a las apuestas deportivas del 10,25%, profundizando el conflicto entre la ciudad y los principales operadores del sector. La medida se suma a la ya elevada carga fiscal que enfrentan las casas de apuestas en Illinois, convirtiendo al estado en uno de los mercados más gravados de Estados Unidos.
Aprobación del presupuesto sin firma del alcalde
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, adoptó una postura inusual respecto al presupuesto municipal que incluía el nuevo impuesto a las apuestas deportivas. Johnson declaró que no vetaría el presupuesto aprobado por el Ayuntamiento de Chicago, pero tampoco lo firmaría tal como se presentó.
El alcalde justificó su decisión afirmando que no añadiría el riesgo y la especulación de un cierre gubernamental a las profundas preocupaciones que enfrentan los habitantes de Chicago. Esta estrategia permitió que el presupuesto entrara en vigor el 1 de enero sin su firma explícita, evitando así un conflicto político mayor.
El presupuesto municipal incluía el impuesto local del 10,25% sobre las apuestas deportivas que Johnson había propuesto en otoño. Esta medida representa un incremento significativo en la carga fiscal para los operadores que ya operan bajo impuestos estatales considerables.
Múltiples medidas fiscales en el presupuesto de Chicago
El impuesto a las apuestas deportivas no fue la única medida fiscal incorporada en el presupuesto de Chicago. El documento incluyó varias otras disposiciones tributarias, entre ellas un impuesto al entretenimiento en las redes sociales, al alcohol y a las bolsas de compra.
Estas medidas reflejan los esfuerzos de la administración de Johnson por diversificar las fuentes de ingresos municipales en un contexto de necesidades presupuestarias crecientes. Sin embargo, el impuesto a las apuestas deportivas ha generado la mayor controversia debido a su impacto sobre una industria ya fuertemente gravada.
Carga fiscal acumulada en Illinois
El nuevo impuesto municipal se suma a los ya elevados gravámenes sobre apuestas deportivas en Illinois a nivel estatal. El marco fiscal estatal incluye una tasa gradual que oscila entre el 20 y 40% sobre los ingresos brutos ajustados, dependiendo del volumen de operaciones.
Además, el año pasado Illinois implementó una nueva tarifa por apuesta individual, añadiendo otra capa de costos para los operadores. Esta estructura fiscal progresiva significa que las casas de apuestas más grandes enfrentan las tasas impositivas más altas, alcanzando el cuarenta por ciento de sus ingresos brutos.
Con el nuevo impuesto local de Chicago, los operadores que funcionan en la ciudad ahora deben navegar un sistema tributario complejo que combina múltiples niveles de gravámenes estatales y municipales.
Retiro de medida cautelar tras obtención de licencias
Sin embargo, la Sports Betting Alliance retiró su solicitud de medida cautelar la semana pasada, después de que la ciudad de Chicago implementara sus licencias municipales de última hora. Esta decisión permitió que el impuesto entrara en vigor según lo programado el 1 de enero.
El retiro de la solicitud de orden judicial no significa que los operadores hayan abandonado su desafío legal. La demanda principal continúa activa en los tribunales, donde se resolverá la cuestión constitucional sobre la autoridad de Chicago para imponer este tipo de gravámenes.
Las casas de apuestas han implementado diversas medidas para mitigar el impacto de las tarifas y comisiones adicionales, aunque los detalles específicos de estas estrategias varían entre operadores.
Propuesta de reducción de transferencias estatales
El senador Patrick Joyce presentó un proyecto de ley separado que reduciría las distribuciones del impuesto a la renta estatal que recibe Chicago en relación con lo que la ciudad recauda a través de su impuesto a las apuestas deportivas. Esta medida representaría una especie de penalización financiera contra Chicago por haber establecido su propio gravamen.
Los legisladores de Illinois se reúnen nuevamente en Springfield el 14 de enero, donde se espera que debatan estas propuestas y potencialmente avancen con legislación que limite la capacidad de los municipios para gravar las apuestas deportivas.
Advertencias sobre consecuencias de impuestos excesivos
En la conferencia de invierno del Consejo Nacional de Legisladores de los Estados del Juego celebrada el mes pasado, un legislador de Illinois advirtió a otros legisladores sobre las posibles consecuencias de aumentar excesivamente los impuestos a las apuestas deportivas.
La representante Jehan Gordon-Booth afirmó que los legisladores deben entender que lo que creen que obtendrán con un aumento de impuestos no lo obtendrán necesariamente. La legisladora expresó su deseo de que la industria siga logrando el equilibrio adecuado entre generar ingresos fiscales y mantener operaciones viables.
Gordon-Booth advirtió que la presión fiscal será un problema en los presupuestos durante los próximos años y expresó su preocupación por el potencial deterioro de la industria si los impuestos continúan aumentando. Sus comentarios reflejan una creciente preocupación entre algunos legisladores sobre las consecuencias no deseadas de políticas fiscales excesivamente agresivas.
El caso de Chicago e Illinois representa un ejemplo significativo de las tensiones entre las necesidades presupuestarias de los gobiernos locales y estatales y la sostenibilidad de la industria de las apuestas deportivas, un debate que probablemente continuará desarrollándose durante 2026.











































