En Colombia, la industria de los juegos de suerte y azar se posiciona frente a la reforma fiscal del Gobierno. La Federación Colombiana de Empresarios de Juegos de Suerte y Azar (Fecoljuegos) anunció que prepara una propuesta para someter a revisión técnica la Ley de Rescate Económico, que el Ministerio de Hacienda presentó el pasado 29 de octubre.
Según el Gobierno, la iniciativa busca promover la inversión y el empleo, además de ajustar las finanzas públicas del país. Para Fecoljuegos, antes de avanzar con su aprobación el texto necesita un análisis más profundo en lo que respecta al sector. La federación sostiene que es necesario evaluar las particularidades económicas de cada modalidad de juego, más allá de la meta de recaudación.
Una tributación distinta para el juego online y el físico
El principal reclamo de la federación apunta a las obligaciones tributarias. Fecoljuegos sostiene que el juego online y el juego físico no deberían soportar las mismas cargas, porque funcionan con estructuras de costos muy diferentes.
En un comunicado, la entidad adelantó que trabaja en una alternativa de tributación diferenciada para ambos segmentos. Según su planteo, la tributación debería ser proporcional a las condiciones económicas y operativas de cada modalidad. De ese modo, cada actividad contribuiría según su realidad, sin que un mismo esquema se aplique a dos negocios que, en la práctica, se desarrollan de manera distinta.
El presidente de la federación, Evert Montero, afirmó que el sector entiende la necesidad de contribuir a la estabilidad fiscal y que mantiene su disposición a aportar. También recordó que un proyecto de ley es una iniciativa “para discutir y construir”. Con esa frase, la entidad marca un tono de diálogo frente al Ejecutivo y evita presentar su posición como un rechazo a la reforma.
Colombia: Más allá de la recaudación esperada
La propuesta de Fecoljuegos pide al Ministerio de Hacienda que no limite su análisis a lo que espera recaudar. La federación plantea que el diseño tributario se base en las condiciones reales en las que operan ambas actividades.
Montero recordó además que el sector viene de un período especialmente difícil. Y sostuvo que tanto los juegos online como los localizados enfrentan obligaciones y costos que deben ser reconocidos. En ese marco, defendió una carga “justa, sustentada y proporcional” que permita un esfuerzo fiscal sin comprometer la continuidad de las empresas.
El argumento de fondo es que una carga mal calibrada puede afectar la viabilidad de los operadores. Y si eso ocurre, el efecto alcanzaría también a la inversión y al empleo, dos objetivos que el propio proyecto de Hacienda dice promover.
Felcojuegos: El juego ilegal, otro eje del reclamo
El segundo punto central es la lucha contra el juego ilegal en Colombia. Fecoljuegos considera que la política tributaria debe distinguir con claridad entre operadores autorizados y no autorizados. A su juicio, esa diferencia es clave para cuidar las condiciones de competencia y los recursos que los sitios legales aportan a la salud pública.
La lógica del planteo es que los operadores legales cumplen con obligaciones y aportes que los ilegales no asumen. Por eso, la federación pide que las reglas tributarias no debiliten a quienes operan dentro del marco legal.
Montero concluyó que el sector quiere construir una salida que ayude al país y preserve la actividad legal. En su visión, proteger la inversión y el empleo también implica proteger una fuente fundamental de recursos para la salud.
Próximos pasos de Fecoljuegos
La federación buscará reuniones con el Ministerio de Hacienda y con las comisiones económicas del Congreso. Allí presentará formalmente sus observaciones y alternativas. Como el proyecto aún debe seguir su trámite legislativo, el sector apuesta a influir en el diseño final de las cargas tributarias antes de una eventual votación.
Qué está en juego para la industria
La discusión de la Ley de Rescate Económico se perfila como un punto de inflexión para el sector del juego en Colombia. De un lado, el Gobierno busca fortalecer las cuentas públicas. Del otro, los operadores piden que el esfuerzo fiscal se reparta con criterios técnicos y se adapte a cada modalidad.
El resultado dependerá de las conversaciones entre la federación, el Ministerio de Hacienda y el Congreso. Por ahora, Fecoljuegos ya fijó su posición: apoyar la estabilidad fiscal, pero con una tributación diferenciada, proporcional y que tenga en cuenta la lucha contra el juego ilegal.











































