Un panel de jueces del Sexto Circuito de Apelaciones de Estados Unidos resolvió el viernes que los contratos de eventos deportivos que ofrece Kalshi, la plataforma de mercados de predicción, no califican como swaps. Esto significa que dichos productos quedan bajo las regulaciones estatales de juego, y no bajo la supervisión federal de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC).
La decisión se suma a una serie de pronunciamientos judiciales en distintas regiones de Estados Unidos sobre el mismo tema, y abre una nueva puerta para que la Corte Suprema del país tome finalmente una postura definitiva.
Dos casos, un mismo debate en Estados Unidos
La sentencia responde a dos demandas que Kalshi presentó contra reguladores de los estados de Ohio y Tennessee. La empresa buscaba una medida cautelar que impidiera a ambos estados iniciar acciones legales en su contra. Un tribunal federal de Ohio le negó esa solicitud, mientras que uno de Tennessee sí se la concedió.
El panel de tres jueces coincidió en que Kalshi tenía derecho a llevar el caso a los tribunales, pero no estuvo de acuerdo con el argumento central de la empresa: que sus productos deportivos son swaps regulados a nivel federal.
Por qué los estados quieren regular estos mercados
Desde que los mercados de predicción ganaron fuerza tras las elecciones de 2024, varios estados de Estados Unidos han buscado someter estos productos deportivos a sus propios marcos normativos. El argumento principal es que compiten directamente con las plataformas de apuestas ya reguladas en cada territorio y ofrecen, en la práctica, el mismo servicio.
Dos puntos generan especial preocupación entre los reguladores locales. El primero es fiscal: las plataformas que operan bajo supervisión federal no pagan impuestos estatales, a pesar de disputar el mismo mercado que las empresas de apuestas sí gravadas por cada estado. El segundo es la edad mínima de acceso, ya que los mercados de predicción suelen permitir el ingreso desde los 18 años, mientras que la mayoría de los operadores estatales exige 21.
El argumento de los jueces
Para explicar su decisión, el tribunal recurrió a un ejemplo deportivo: una eventual victoria de los New York Giants en el Super Bowl. Los jueces señalaron que la clasificación legal del contrato depende de cómo se defina el «evento» al que está asociado.
Si el evento es la victoria del equipo, ese triunfo sería simplemente la constatación de que «ese evento ocurrió». Pero si el evento es el partido en sí, entonces la victoria pasa a ser el resultado del mismo, no el evento.
«La terminología adecuada, entonces, parece depender de cómo se defina el evento en sí», indicó la sentencia, según se lee en el documento judicial. El tribunal agregó que no encontró en el texto legal ninguna base clara para excluir ciertos resultados de esa definición, por lo que decidió no imponer esa limitación por iniciativa propia.
Un problema que ya divide a los tribunales de Estados Unidos
Este fallo no es el primero sobre la materia. El Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito ya había resuelto que la CFTC sí tiene jurisdicción sobre estos mercados, mientras que el Octavo Circuito determinó, al igual que ahora el Sexto, que los contratos deportivos no constituyen swaps.
Esta división entre distintos circuitos judiciales de Estados Unidos es, precisamente, el tipo de escenario que suele empujar a la Corte Suprema a intervenir y fijar un criterio único para todo el país. De hecho, el caso resuelto por el Tercer Circuito ya fue apelado ante el máximo tribunal.
Lo que viene
Mientras la Corte Suprema de Estados Unidos no emita un pronunciamiento definitivo, la situación seguirá siendo confusa: los mercados de predicción podrán operar bajo reglas distintas según el circuito judicial que los evalúe, lo que mantiene en incertidumbre tanto a las empresas del sector como a los reguladores estatales que buscan controlarlas.











































