
“El impacto de la pandemia de COVID-19 en nuestro negocio no ha tenido precedentes, y nunca he visto algo así en mis más de setenta años en el negocio. Nuestra mayor prioridad durante este momento difícil sigue siendo nuestro profundo compromiso de apoyar a los miembros de nuestro equipo y ayudar a los necesitados en cada una de nuestras comunidades locales de Macao, Singapur y Las Vegas”, declaró Sheldon G. Adelson, presidente y CEO de Las Vegas Sands, durante la presentación de sus resultados financieros para el trimestre finalizado el 31 de marzo.
El directivo explicó que los ingresos netos de la compañía fueron de 1.78 mil millones de dólares, una disminución del 51.1 % con respecto al trimestre del año anterior. La utilidad de operación disminuyó 94.3 % a 55 millones. La pérdida neta en el primer trimestre del 2020 fue de 51 millones en comparación con la ganancia neta de 744 millones en el primer trimestre del 2019. El EBITDA, consolidado de propiedades ajustadas, fue de 437 millones, una disminución del 69.9 % respecto al trimestre del año anterior.
“A pesar de estas circunstancias, la fortaleza de nuestro balance nos permitirá salir de esta pandemia con todas nuestras prometedoras oportunidades de crecimiento futuro completamente intactas. Seguimos siendo extremadamente optimistas sobre una eventual recuperación del gasto en viajes y turismo en nuestros mercados, así como sobre nuestras perspectivas de crecimiento futuro. Somos afortunados de que nuestra fortaleza financiera nos permita continuar ejecutando nuestros programas de gastos de capital anunciados previamente en Macao y Singapur, mientras continuamos buscando oportunidades de crecimiento en nuevos mercados”.











































