El mercado de juegos de suerte y azar en Panamá cerró el primer semestre de 2026 con un desempeño al alza. Según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), las apuestas brutas de los operadores del sector alcanzaron los 1,607.83 millones de dólares entre enero y junio, una cifra 16.5% superior a los 1,380.20 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
El resultado confirma una tendencia de expansión sostenida para la industria panameña del juego, aunque el comportamiento no fue parejo entre los distintos segmentos que componen el mercado.
El juego online, el motor del crecimiento
El canal digital fue, por lejos, el que más impulsó la expansión del sector. Los juegos de suerte y azar operados a través de internet generaron 379.75 millones de dólares en el semestre, un salto del 59.8% frente a los 237.62 millones contabilizados un año antes. Este ritmo de crecimiento posiciona al segmento online como el de mayor dinamismo dentro de la industria panameña, muy por encima del promedio general del mercado.
Las máquinas tragamonedas tipo «A» también aportaron un peso decisivo al resultado agregado: generaron 1,113.46 millones de dólares, con un alza del 7% respecto a los 1,040.36 millones del año anterior, consolidándose como el segmento de mayor volumen dentro del sector.
Mesas de juego y bingos también avanzaron
Las mesas de juego registraron uno de los incrementos porcentuales más altos del semestre: totalizaron 87.42 millones de dólares, un aumento del 18.6% frente a los 73.69 millones alcanzados en 2025. Las salas de bingo, por su parte, sumaron ingresos de 3.34 millones de dólares, con un alza del 6% en comparación con los 3.16 millones del año anterior.
Lotería, hipódromo, apuestas deportivas e instantáneos, a la baja
No todos los segmentos mostraron resultados positivos. Los ingresos y ventas de lotería sumaron 400.68 millones de dólares, una caída del 4.1%frente a los 417.68 millones reportados en el primer semestre de 2025.
En el Hipódromo Presidente Remón, las apuestas totalizaron 13.44 millones de dólares, con una reducción del 7.2% respecto a los 14.49 millones del periodo anterior. Las salas de eventos deportivos registraron una baja más moderada, del 0.8%, al pasar de 9.22 a 9.14 millones de dólares.
El retroceso más pronunciado se dio en los juegos de suerte y azar instantáneos, que alcanzaron apenas 1.28 millones de dólares, una caída del 23.5% frente a los 1.68 millones del mismo periodo de 2025.
Sube 58 por ciento el reporte de operaciones sospechosas en el sector del juego
El crecimiento del mercado coincidió con un aumento en las alertas por posibles irregularidades. La Unidad de Análisis Financiero (UAF) de Panamá difundió su informe estadístico del primer semestre de 2026, en el que se contabilizaron 839 Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) entre los sectores financiero y no financiero del país.
Dentro del sector no financiero, la industria de los juegos de azar encabezó el listado de alertas, con un incremento del 58 por ciento en este tipo de reportes. En comparación, el sector de abogados registró una caída del 48% en sus alertas, mientras que el de bienes raíces tuvo el mayor salto porcentual, al pasar de un reporte en 2025 a cuatro en 2026, un aumento del 300%.
En términos absolutos, la industria del juego generó 19 ROS durante el semestre, distribuidos en 8 casos durante el primer trimestre y 11 en el segundo, lo que confirma una aceleración de las alertas conforme avanzó el año.
Qué significa un reporte de operación sospechosa
Es importante precisar que un ROS no equivale a un delito comprobado. Se trata de una alerta que se genera cuando una transacción no guarda relación con el perfil económico del cliente o de la persona que realizó el movimiento. La UAF, como organismo estatal, recibe y analiza esta información bajo estricta confidencialidad y, solo si la considera relevante, la remite a las autoridades competentes para su investigación.
El contexto regulatorio detrás de las cifras
El alza en los ROS del sector del juego se produce en un momento en que Panamá ha reforzado su marco normativo para prevenir el juego problemático y fortalecer los controles antilavado en la industria. El cruce entre un mercado que crece a doble dígito y una vigilancia financiera cada vez más activa sugiere que los reguladores panameños están prestando mayor atención al comportamiento de los operadores, especialmente en un contexto donde el segmento online, el de mayor expansión, concentra buena parte del nuevo volumen de apuestas.











































