Una coalición de organizaciones civiles en Tailandia ha alzado la voz frente a un proyecto de ley que busca legalizar complejos turísticos integrados con casinos. En respuesta, han presentado una petición formal al gobierno exigiendo un referéndum nacional, con el objetivo de que la población tenga la última palabra sobre esta decisión trascendental.
Hasta ahora, cerca de 54.000 ciudadanos tailandeses han firmado la solicitud, superando el mínimo requerido de 50.000 rúbricas. La entrega oficial se hizo el jueves pasado ante la Comisión Electoral del país, por parte de más de 100 representantes de una red anticasinos.
Proyecto de ley sobre casinos avanza en el Parlamento de Tailandia
Esta petición surge en un contexto en el que el proyecto de ley ya fue aprobado por el gabinete tailandés en enero. Se espera que sea una de las prioridades del parlamento cuando retome sus sesiones en julio, según afirmó el viceministro de Finanzas, Julapun Amornvivat.
La legislación permitiría, en una primera etapa, otorgar licencias para hasta cinco complejos con casinos, lo que representa un cambio significativo en la política de juego del país.
Casinos en Tailandia: Impacto económico y empleo
Los defensores del proyecto destacan importantes beneficios económicos. Según sus proyecciones, el turismo podría generar entre 3.500 y 7.000 millones de dólares al año, habría una inyección de 2.900 millones de dólares por complejo en inversiones, y se generaría un incremento del 5% al 10% en llegadas de turistas.
Además, se calcula que los visitantes gastarían entre 1.296 y 1.945 dólares por persona, se crearían entre 9.000 y 15.300 empleos nuevos, y se recaudarían hasta 1.100 millones de dólares anuales en impuestos.
Preocupación por riesgos sociales de legalizar el juego
Sin embargo, los críticos mantienen una postura firme. Wasinee Sonsaeb, representante de la Red Juvenil Contra el Juego, advierte que legalizar los casinos y el juego en línea podría facilitar el acceso a los jóvenes, dejando lo que califica como “un legado pecaminoso” para las futuras generaciones.
También cuestiona que se tome como modelo a Singapur, alegando que ese país tardó una década en realizar estudios y consultas públicas antes de legalizar los casinos, mientras que en Tailandia el proceso avanza con rapidez sin un debate público profundo.
Llamado a referéndum como solución democrática
En esta línea, Thanakorn Khomkrit, secretario general de la Fundación para Detener el Juego de Tailandia, sostuvo que realizar un referéndum sería una forma democrática y legítima de otorgar al gobierno un “mandato claro del pueblo”, independientemente del resultado. Si la mayoría votara a favor, argumentó, se reduciría la resistencia social y aumentaría la confianza de los inversores.
Decisión sobre casinos en Tailandia, en manos del gobierno
Ahora, la Comisión Electoral dispone de 30 días para verificar las firmas reunidas antes de remitir la petición a la Oficina de la Secretaría del Gabinete, donde se decidirá el futuro de este debate nacional. La tensión entre los beneficios económicos y los riesgos sociales del juego sigue dividiendo a Tailandia, y la voz ciudadana podría ser clave en el desenlace.











































