Los casinos estatales de Uruguay reabrieron sus puertas este lunes 5 de enero de 2026, tras más de una semana de cierre por un conflicto laboral. La Asociación Nacional de Funcionarios de Casinos del Estado (ANFUCE) había iniciado un paro total el 26 de diciembre de 2025 en protesta por medidas administrativas que consideraban perjudiciales para los trabajadores del sector.
Origen del conflicto laboral en los casinos uruguayos
El paro fue declarado como respuesta a los cambios implementados por la nueva administración de la Dirección General de Casinos, encabezada por Fernando Fernández Estévez. El sindicato denunció lo que describió como un recorte salarial encubierto y modificaciones unilaterales en las condiciones laborales.
Durante las celebraciones navideñas y de Año Nuevo, las salas de juego permanecieron cerradas en todo el país. Esta situación generó preocupación debido al impacto económico en las zonas turísticas, donde los casinos representan una atracción significativa durante la temporada estival.
Puntos de tensión entre ANFUCE y la Dirección General
Cecilia Alegre, secretaria general de ANFUCE, explicó en declaraciones a Radio Cadena del Mar que los cambios introducidos por el director general afectaban directamente los puestos de trabajo sin pasar por la negociación colectiva establecida por ley.
La dirigente sindical destacó además la preocupación por el desconocimiento de un proyecto de regulación del juego online aprobado previamente por mayoría absoluta en el Senado uruguayo. Según Alegre, el salario de los trabajadores de casinos es variable en un 80% y depende de la afluencia de público en las salas.
La implementación del juego online sin regulación adecuada podría reducir considerablemente los ingresos de los funcionarios, cuya remuneración está vinculada directamente al movimiento en los establecimientos físicos.
Acuerdo que permitió levantar el paro
El sábado 4 de enero de 2026, la Dirección General firmó un documento comprometiéndose a abrir una nueva instancia de diálogo con el sindicato. Este compromiso fue presentado en asambleas realizadas en todas las salas de casinos del país.
Tras el intercambio entre los trabajadores y una asamblea general realizada a las veinte horas, ANFUCE adoptó la decisión de levantar el paro y permitir la reapertura de los establecimientos. El acuerdo tiene como eje central la continuidad de las negociaciones entre ambas partes.
Impacto económico del cierre de casinos
El cierre de los casinos estatales durante más de una semana representó una pérdida económica tanto para el Estado uruguayo como para las localidades que dependen del turismo. Las salas de juego son una importante fuente de ingresos fiscales y empleo directo en varias ciudades del país.
La reapertura en plena temporada de verano permite recuperar parte de la actividad turística y garantiza la continuidad laboral de cientos de funcionarios que dependen de estos establecimientos.
Desafíos pendientes para el sector
A pesar del levantamiento del paro, persisten varios temas sin resolver que deberán abordarse en las próximas negociaciones. Entre ellos se encuentra la definición del marco regulatorio para el juego online, la protección de los salarios variables de los trabajadores y el respeto a los procedimientos de negociación colectiva.
La situación evidencia las tensiones que genera la modernización del sector del juego en Uruguay, especialmente en lo referente a la convivencia entre las operaciones tradicionales en salas físicas y las nuevas modalidades digitales.
El compromiso alcanzado entre ANFUCE y la Dirección General marca un primer paso hacia la resolución del conflicto, aunque queda pendiente el desarrollo de acuerdos más detallados que garanticen la estabilidad laboral del sector y la sostenibilidad económica de los casinos estatales uruguayos.











