La Ley del Juego de Madrid está en proceso de cambios. Así lo aseguró Enrique López, consejero de Presidencia, Justicia e Interior, no sólo en comparecencia, sino también con la certeza que el Decreto está en fase de emisión del informe de la Abogacía General del Estado y que está previsto para el próximo mes de abril. Se definió como “ambiciosa”, con un espectro pleno en “aumentar la protección de menores y de las personas vulnerables”.
Mientras sigue suspendida la concesión de licencias de apertura para casas de juegos y apuestas, López se presentó ante el Pleno de la Asamblea de Madrid, el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, y no medió en dejar varias declaraciones para cuantificar y calificar la profundidad de las modificaciones. Respecto a los objetivos generales de esta regulación, los puntos más salientes son: la planificación ordenada de los salones de juego; racionalizar el crecimiento de la oferta de juego; e impedir la elevada concentración de estos locales en zonas determinadas y municipios. En cuanto a los objetivos específicos, el eje fundamental es proteger la salud pública regulando la política del juego de manera acorde con las nuevas necesidades y dificultades sociales, al tiempo que se necesita endurecer el régimen sancionador como medida de refuerzo para asegurar el efectivo cumplimiento de las obligaciones y prohibiciones establecidas en la normativa de juego.
La norma debe además permitir el desarrollo de una actividad económica, legal y regulada en toda Europa. Para tales fines, gran parte de los controles se fijarán en cómo es la publicidad de la industria del juego de cara a la sociedad y dónde se ubican las salas y casinos. Por ejemplo, entre las modificaciones anunciadas, la prohibición de las acciones de captación de clientes en los locales, las campañas publicitarias protagonizadas por famosos, y el patrocinio de eventos deportivos. Además, no se permitirá la publicidad estática en la vía pública, elementos móviles ni medios de transporte.
López destacó que el decreto de planificación aumentará las medidas de control para impedir el acceso de menores y serán zonas de especial protección las que tengan locales a menos de 100 metros de un centro educativo. Estos establecimientos deberán reforzar los controles de admisión, mediante la presencia física de una persona que se dedique exclusivamente al control de acceso o a través de un sistema técnico con barrera física que impida la entrada al mismo. En ese sentido, se fijará una distancia de 300 metros entre salones y locales de apuestas para nuevas autorizaciones para evitar la excesiva concentración de este tipo de negocios en determinadas zonas.











































