La orden gubernamental establece un plazo de 30 días para que la ANFP cumpla con esta decisión. De no hacerlo, se enfrentaría a la posibilidad de perder su personería jurídica, lo que podría tener consecuencias significativas para el fútbol chileno, especialmente en un momento crucial cuando las eliminatorias sudamericanas para la Copa del Mundo están por comenzar.
El argumento detrás de esta orden radica en la falta de regulación de las casas de apuestas en línea en Chile. Manuel Zárate Campos, Jefe de la División Jurídica de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), la entidad encargada de supervisar los juegos de azar en el país, respaldó la medida al afirmar que no existe una ley que permita ni regule estas plataformas. Según él, las únicas entidades autorizadas para operar ciertos juegos de azar en línea son la Lotería de Concepción, Polla Chilena de Beneficencia S.A. y Teletrak.
«Son contratos que han sido celebrados con un objeto ilícito», dijo en una entrevista con TVN. Zárate Campos subrayó que, en general, los juegos de azar en Chile están prohibidos, a menos que exista una ley que los habilite. Por lo tanto, considera que las casas de apuestas están operando en un vacío legal. Según él, la decisión del gobierno de poner fin a los contratos con estas casas de apuestas es completamente legal y está dentro de las facultades del Ministerio de Justicia.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta evaluación. Carlos Baeza, abogado asesor de plataformas de apuestas en línea como Betano, Betsson, Coolbet y Latamwin, argumenta que la operación de estas plataformas es completamente legal y que no existe ninguna norma que las prohíba. Alega que la falta de regulación no las hace ilegales, y cita un proyecto de ley presentado por el Ministerio de Hacienda que busca establecer un marco regulatorio para estas actividades.
La controversia sobre esta orden del gobierno sigue creciendo, y el debate sobre la regulación de las casas de apuestas en línea en Chile está lejos de llegar a su fin. Mientras tanto, la ANFP enfrenta una decisión difícil que podría tener un impacto significativo en el mundo del fútbol chileno.











































