Tal y como lo anunció el gremio de juegos de azar de México, ya se presentaron 12 acciones de amparo contra la reforma al Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos (LFJS), la cual prohíbe las máquinas tragamonedas y reduce la duración de los permisos a los casinos en la industria terrestre.
Medios mexicanos informaron que el juez Gabriel Regis, del Décimo Sexto de Distrito en Materia Administrativa, ya admitió a trámite 6 de los amparos y en 3 casos ya concedió suspensiones a los efectos de la reforma “mientras se resuelva su constitucionalidad” a las empresas Operadora Megawin, El Palacio de los Números y Eventos Festivos de México.
Otros magistrados negaron las suspensiones pidieron aclarar las demandas de empresas como Codere, Operadora de Espectáculos Deportivos, Zitrogames y Espectáculos Deportivos de Occidente, así como de la Asociación de Permisionarios y Proveedores de Juegos y Sorteos (AIEJA).
Se calcula que el proceso judicial duraría un año e incluye una posible llegada de la causa a la Suprema Corte de Justicia que, resolvió por unanimidad en 2016, que las tragamonedas sí pueden ser consideradas como un «sorteo» y no violan la LFJS porque el resultado no depende de la habilidad del jugador.
Miguel Ángel Ochoa, presidente de la AIEJA, dijo previamente que los casinos enfrentarán con acciones de amparo al reglamento contra máquinas tragamonedas, que representan el 85 % del negocio, y que su gremio impulsará la creación de una nueva LFJS porque la norma federal que regula al sector es de 1947 y solo autoriza juegos como el dominó, ajedrez, dados, damas, billar, bolos y los sorteos.
Por ello, el punto más polémico de la reforma es la eliminación de los «sorteos de números o símbolos a través de máquinas», término usado desde 2013 para referirse a las tragamonedas, porque son la principal atracción de las salas de juego en México debido a que los juegos de cartas y la ruleta están prohibidos.
En la actualidad hay 444 casinos operativos en México, los cuales podrán ofrecer tragamonedas durante la vigencia de sus permisos como máximo de 15 años, así cuenten con autorización para un periodo superior.
Además, hay 408 casinos con permisos vigentes, aunque inoperativos. Si deciden reabrir, ya no podrán tener tragamonedas en sus salas. Esta restricción también aplica para nuevas autorizaciones o prórrogas.











































