La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, destacó en una conferencia organizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que las fintech tienen un doble papel en la economía. Por un lado, pueden ayudar a transmitir la política monetaria de los bancos centrales, pero también pueden socavarla.
Lagarde explicó que la naturaleza digital y la inmediatez de las fintech pueden ser aliadas en la transmisión de decisiones de política monetaria, influyendo en los tipos de interés, los precios de los activos, las condiciones crediticias y, en última instancia, el crecimiento y la inflación.
Sin embargo, advirtió que las fintech también pueden hacer que el volumen de crédito sea más sensible a cambios en la solvencia de los clientes o en la situación macroeconómica, lo que podría amplificar los ciclos de crédito y aumentar la volatilidad en tiempos de tensión económica.
En 2022, las fintech representaron el 5 % de los ingresos del sector bancario, con una cifra entre 150 mil millones y 205 mil millones de dólares. Se espera que esta cifra crezca hasta los 400 mil millones de dólares para 2028, con una tasa del 15 % de crecimiento anual.
Finalmente, Lagarde subrayó que los bancos tradicionales están adoptando tecnologías financieras para mejorar sus operaciones.











































