En un giro inesperado, la Alianza de Apuestas Deportivas (SBA, por sus siglas en inglés) presentó un plan para legalizar las apuestas deportivas en California, una propuesta que, sorprendentemente, ha captado el interés de varias tribus indígenas del estado. Esta alianza, que incluye gigantes como DraftKings y FanDuel, promete financiar toda la iniciativa, dejando la gestión y operación en manos de una entidad tribal.
Lo más innovador es que las tribus no asumirían ningún riesgo económico: serían los operadores quienes cubrirían los costos, compartirían ingresos con todas las tribus por igual y pagarían una garantía mínima anual a cada una. El objetivo es que ninguna tribu quede fuera, sin importar su tamaño o ubicación.
San Diego: DraftKings y FanDuel proponen modelo tribal con licencias limitadas
Esta propuesta fue discutida en la Feria y Convención de Juegos Indígenas de San Diego, donde representantes de DraftKings y FanDuel presentaron la idea de crear una única entidad tribal en un estado que cuenta con 109 tribus reconocidas federalmente.
Bajo este esquema, los operadores competirían entre sí por licencias limitadas (posiblemente solo cuatro), pero serían las propias tribus quienes decidirían qué empresas pueden operar y cuántas licencias se otorgarán.
Sin embargo, si las tribus deciden trabajar exclusivamente con la SBA, otras plataformas populares como ESPN Bet, Hard Rock, Prime Sportsbook y Sporttrade podrían quedar fuera del mercado californiano.
Operadores y tribus de California exploran consenso tras conflictos pasados
Aunque algunos actores importantes, como Caesars Sportsbook, podrían optar por mantenerse al margen —como ya hicieron en 2022—, la gran novedad es el cambio de tono entre las partes.
Hace dos años, esta conversación parecía impensable, tras el fracaso de una iniciativa electoral que dejó heridas abiertas entre operadores y líderes tribales. Hoy, el ambiente es más receptivo, aunque aún persisten muchas dudas, especialmente sobre aspectos legales.
Ley IGRA en debate: Dudas legales sobre la propuesta de operadores
Una de las principales inquietudes gira en torno a la Ley de Regulación de los Juegos Indígenas (IGRA), la legislación federal que regula los juegos de azar en territorios tribales.
James Siva, presidente de la Asociación Nacional de Juegos Indígenas de California, preguntó directamente a los ejecutivos de DraftKings y FanDuel si el plan propuesto cumple con esta ley. La respuesta fue cautelosa: si bien el objetivo es respetar la soberanía tribal y evitar costos para las tribus, hay matices legales que podrían complicar su implementación. Además, algunos líderes como Daniel Salgado señalaron que la IGRA, aunque útil, también tiene limitaciones para las tribus menos favorecidas.
Mercados de predicción: Temor a alternativas menos reguladas
Otro punto abordado fue el auge de los mercados de predicción, plataformas que permiten apostar sobre eventos futuros y que operan bajo marcos regulatorios distintos, como los contratos de eventos autorizados por la CFTC.
Aunque DraftKings aseguró que no tiene planes de llevar estos mercados a California, algunos líderes tribales como Siva expresaron su temor de que, si el acuerdo entre tribus y operadores no se concreta, otras empresas podrían usar esta vía para ingresar al mercado, evadiendo la regulación estatal.
Garantías pedidas: Tribus buscan proteger sus casinos físicos
Además, los representantes tribales pidieron garantías claras de que esta iniciativa no abrirá la puerta a los casinos en línea, algo que podría amenazar directamente a los casinos físicos tribales, pilares económicos y laborales de muchas reservas.
DraftKings y FanDuel respondieron que su propuesta está enfocada únicamente en apuestas deportivas en línea, y que están abiertos a incluir un lenguaje que lo deje claro. Sin embargo, admitieron que dicha cláusula podría ser difícil de insertar en una iniciativa electoral, aunque sí podría acordarse de forma paralela entre las partes.
A pesar de las dudas, la conversación marcó un paso adelante. Se habló con franqueza, se hicieron preguntas incómodas, y quedó clara la intención de muchos de llegar a un consenso. Sin embargo, no todas las tribus estuvieron presentes, y algunas de las más influyentes —como Graton Rancheria, Pechanga y San Manuel— aún no se han pronunciado abiertamente.
Tribus demandan beneficios equitativos en el modelo
Hacia el final del encuentro, surgió otro tema clave: el reparto de ingresos. Glenda Nelson, presidenta tribal de la Ranchería Enterprise, expresó que las tribus quieren recibir una parte justa del pastel y evitar acuerdos donde deban ceder grandes porcentajes de sus ganancias. Jesús Tarango, presidente de la Ranchería Wilton, reforzó esta idea al afirmar que el juego es un regalo que debe beneficiar a todas las tribus, no solo a unas pocas.
Actualmente, las tribus sin casinos reciben $1.2 millones al año de un fondo común. La SBA estima que, con su propuesta, esa cifra podría aumentar a entre $5 y $10 millones anuales, algo que podría cambiar radicalmente la vida de muchas comunidades rurales.
En resumen, el diálogo entre operadores y tribus en California marca un momento histórico: podría ser el inicio de una alianza que permita regular las apuestas deportivas en línea bajo un modelo tribal inclusivo, con beneficios para todas las comunidades y sin poner en riesgo su soberanía.
Pero aún hay muchos temas por definir —desde la legalidad del modelo hasta las condiciones del acuerdo— antes de que esta iniciativa pueda llegar a las urnas.











































