Nueva Zelanda avanza hacia la legalización de casinos online con la aprobación preliminar del Online Casino Gambling Bill, que permitirá otorgar hasta 15 licencias a operadores offshore. Sin embargo, la falta de un requisito para contribuir a fondos comunitarios genera preocupación entre organizaciones deportivas que dependen de estos ingresos para sobrevivir.
Regulación de casinos online: cambios clave
El proyecto contempla que los operadores internacionales puedan ofrecer juegos de azar en línea desde febrero de 2026, tras ganar una licencia vía subasta por un periodo de tres años, renovable por cinco más. El objetivo principal es frenar el mercado negro y fortalecer la seguridad del jugador.
- Se estima que los casinos online offshore ya generan alrededor de NZ $3.4 mil millones anuales.
- La nueva ley busca captar parte de ese ingreso mediante impuestos, pero sin contemplar obligaciones específicas de reinversión social.
¿Qué se pone en riesgo con este cambio?
Financiación comunitaria a través de las máquinas pokie
Actualmente, las máquinas de clase 4 (pokies) ubicadas en pubs y salas comunitarias deben destinar al menos un 40% de sus ingresos netos a causas locales. Este sistema aporta aproximadamente NZ $170 millones cada año a clubes deportivos, proyectos de salud, arte y educación.
Riesgos de migración hacia el juego digital
La expansión del juego online podría desviar jugadores de las salas físicas a plataformas digitales, reduciendo la base que alimenta este sistema de redistribución comunitaria. Al no exigir a los nuevos operadores una contribución directa a fondos sociales, la ley rompe con una práctica histórica de apoyo al tejido local.
Reacción del sector deportivo: preocupación por el futuro
Más de 30 organizaciones deportivas, incluyendo Cycling New Zealand, se han pronunciado en contra del proyecto en su versión actual. Advierten que el ecosistema de apoyo al deporte amateur, especialmente en zonas rurales, quedaría desfinanciado.
“El deporte comunitario, que fortalece vínculos sociales y salud pública, podría verse devastado si no se reintroduce una cláusula que obligue a contribuir con fondos comunitarios”, alertó Martin Snedden, presidente de Cycling New Zealand.
¿Qué dice el gobierno?
La ministra de Asuntos Internos, Brooke van Velden, argumenta que la legislación apunta a proteger al consumidor y reducir los daños del juego problemático, no a incentivar el juego con fines de recaudación social.
- Los operadores deberán pagar un impuesto del 12 % sobre ingresos brutos, además del GST (15 %).
- Se destinarán fondos para el tratamiento del juego problemático, pero no para organizaciones comunitarias.
- Van Velden considera que exigir contribuciones sociales podría generar una “incitación perversa”: a mayor juego, más recursos para la comunidad.
Nueva Zelanda ante una decisión clave sobre casinos online
El proyecto de ley ya fue aprobado en primera instancia por el Parlamento de Nueva Zelanda, pero aún se encuentra en una fase de consulta pública que definirá su rumbo final. Las organizaciones sociales, deportivas y comunitarias tienen hasta mediados de este mes para presentar objeciones formales, observaciones técnicas o propuestas de enmienda al texto legislativo.
El debate gira en torno a un punto central: si Nueva Zelanda debe preservar su modelo actual de juego con retorno comunitario obligatorio o abrirse a un sistema más liberal, donde los operadores, en su mayoría offshore, no estén obligados a reinvertir en causas sociales ni en el deporte local.
Para algunos legisladores, regular el mercado de casinos online representa una oportunidad para controlar una industria creciente, aumentar la recaudación fiscal y reducir el juego ilegal. Para otros, la medida amenaza con debilitar el tejido social que se sostiene gracias a los fondos provenientes del juego autorizado.
El desenlace dependerá de la voluntad del Parlamento de Nueva Zelanda para escuchar las demandas del sector deportivo y de la sociedad civil antes de la votación definitiva. La próxima sesión legislativa será clave para definir si prevalecerá el criterio económico o el enfoque de responsabilidad social.











































