El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), afirmó que decidirá el futuro de las apuestas deportivas en el país a partir de las consultas que sostuvo con distintas organizaciones de la sociedad civil. Sin embargo, se negó a revelar cuál será su determinación final.
La declaración se produjo durante una entrevista concedida al programa SBT Brasil, transmitida en vivo desde el Palacio de la Alvorada y conducida por las periodistas Basília Rodrigues y Marina Demori. El espacio se emitió de 8:00 p.m. a 8:30 p.m. y luego fue retransmitido por SBT News.
«Escuché a la sociedad, tomamos nota de todo lo que dijeron, ya lo hemos analizado y sistematizado todo. Ahora voy a tomar una decisión basándome en lo que he visto», declaró Lula durante la conversación.
El proceso de consulta en Brasil
Antes de adoptar una postura, Lula decidió escuchar diferentes posiciones en torno al funcionamiento de las plataformas de apuestas. Entre ellas figuran sectores que reclaman medidas más severas contra esta actividad y personas que han advertido sobre sus posibles consecuencias económicas y sociales.
Según relató, escuchó tanto a críticos de las plataformas de apuestas como a personas que conocieron casos de deudas y suicidios vinculados a este tipo de juego. «Llamé a todas las entidades involucradas en estas apuestas: a quienes se quejaron, a quienes sienten que sus familias están siendo estafadas, a quienes conocen a personas que se suicidaron por deudas de apuestas. Pero no voy a tomar una decisión solo. No soy presidente de mí mismo, soy presidente de 215 millones de habitantes», afirmó.
El mandatario precisó que, en esta ronda de consultas, escuchó a alrededor de diez u once personas, y evitó adelantar cualquier resultado: «No me pregunten cuál es la decisión, porque no se la voy a decir».
Postura personal y crítica a la tributación
La entrevista confirma una posición que Lula ya había expresado el 1 de septiembre, en una reunión en el Palacio del Planalto con organizaciones civiles. En ese encuentro, el mandatario reconoció estar personalmente a favor de prohibir las apuestas en Brasil: «Creo que debemos tomar una decisión más drástica, porque ni siquiera tenemos inflación por el lado de la demanda», sostuvo.
En esa misma reunión, Lula cuestionó la eficacia de usar los impuestos como mecanismo de control. Según su argumento, los tributos sólo desincentivan una actividad cuando reducen su rentabilidad, algo que, a su juicio, no ocurre con las apuestas. «Los impuestos solo complican las cosas cuando obstaculizan las ganancias, pero cuando se trata de legalizar un delito, las empresas pagan sin problema», indicó, en referencia a las compañías del sector.
El mandatario agregó que buena parte de esas empresas no tiene sede en Brasil ni tributa ante las autoridades fiscales del país, lo que, según él, vuelve aún menos efectivo el uso de impuestos como herramienta reguladora.
Elecciones y plan de gobierno
La entrevista en SBT Brasil también le sirvió al presidente para presentar su plan de gobierno de cara a la primera vuelta electoral, programada para el 4 de octubre, en la que buscará la reelección con el respaldo del PT.
Lula presentó su método para decidir sobre las apuestas —escuchar, sistematizar y luego anunciar— como un ejemplo de cómo pretende gobernar Brasil si resulta reelegido. De este modo, el tema de las apuestas funcionó a la vez como un asunto de política pública y como una muestra de su estilo de gestión ante el electorado.











































