La Comisión del Juego, el organismo regulador del sector en el Reino Unido, anunció que los jugadores que gasten más de 1.000 libras esterlinas (unos 1.270 dólares) en línea durante un período de 24 horas deberán someterse a una evaluación de riesgo financiero. La misma medida aplicará a quienes gasten más de 3.000 libras esterlinas (aproximadamente 3.810 dólares) en 90 días consecutivos. Los menores de 25 años tendrán umbrales más bajos.
Estas evaluaciones se basarán en información de agencias de crédito. Sin embargo, la comisión aclaró que no se trata de «controles de solvencia» tradicionales.
Implementación gradual en el Reino Unido
El regulador no fijó una fecha exacta para aplicar los cambios y aseguró que el proceso será «cuidadoso y gradual». La primera fase comenzará este verano y afectará únicamente a mayores de 25 años que aposten más de 5.000 libras esterlinas (cerca de 6.350 dólares) en 24 horas, y solo en las empresas de apuestas más grandes. Según la comisión, esta etapa inicial afectará a menos del 0,5% de los clientes.
Con el tiempo, el umbral bajará hasta 1.000 libras esterlinas en 24 horas, o 750 libras esterlinas (unos 950 dólares) para los menores de 25 años en el Reino Unido.
Las razones detrás de la medida
La comisión explicó que existe evidencia de que algunos clientes con gastos elevados atraviesan dificultades financieras sin que las casas de apuestas los identifiquen ni les brinden apoyo. Según datos de la Comisión del Juego, los grandes apostadores tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de contar con un plan de gestión de deudas, y entre dos y cinco veces más probabilidades de haber caído en impago en el último año, comparados con la población general.
La directora ejecutiva interina de la comisión, Sarah Gardner, señaló que la mayoría de los clientes nunca necesitará pasar por una evaluación. Quienes sí la requieran recibirán un proceso simple, sin necesidad de presentar documentos, que no afectará su puntuación crediticia.
Gardner añadió que un informe sobre el juego en el Reino Unido, publicado en 2023, ya había recomendado reforzar los controles para clientes con pérdidas muy altas. También mencionó un caso reciente en el que un cliente depositó 25.000 libras esterlinas (cerca de 31.750 dólares) en 25 días antes de recibir contacto alguno de la operadora.
Una encuesta sobre juegos de azar en Gran Bretaña, correspondiente a 2024, mostró que el 9,3% de los adultos que apuestan en línea, sin contar loterías, obtuvo una puntuación de ocho o más en el Índice de Gravedad del Juego Problemático, que tiene un máximo de 27 puntos. Esa cifra indica una posible pérdida de control sobre el comportamiento de juego.
Rechazo del sector de apuestas en el Reino Unido
El Consejo de Apuestas y Juegos de Azar, que representa a las empresas del sector, expresó estar «profundamente decepcionado y frustrado» con la decisión. Su directora ejecutiva, Grainne Hurst, afirmó que persisten problemas sin resolver sobre la fiabilidad, el impacto en los consumidores y el funcionamiento práctico de los controles.
Según Hurst, la comisión no ha presentado datos suficientemente precisos ni consistentes para justificar las evaluaciones. El consejo advirtió que la medida podría empujar a los apostadores hacia plataformas de juego ilegal, un mercado que, según indicó, ya está en crecimiento.
La Autoridad Británica de Carreras de Caballos también cuestionó el anuncio y sostuvo que los cambios someterán a los apostadores a «niveles de intrusión injustificados».
Postura del gobierno
La baronesa Twycross, ministra de Juego, defendió la medida y afirmó que las evaluaciones buscan fortalecer la protección de los consumidores sin impedir que quienes juegan de forma responsable continúen haciéndolo, además de aportar beneficios tanto para los operadores como para el conjunto del ecosistema del juego en Reino Unido.











































