Un tribunal federal de apelaciones falló el viernes que Nevada puede aplicar sus leyes de juego contra Kalshi, en un golpe importante para la plataforma de mercados de predicción. El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos decidió, por unanimidad y con tres votos a favor, que los contratos de eventos deportivos no funcionan como swaps regulados a nivel federal según la Ley de Intercambio de Materias Primas (CEA). La decisión anula una orden judicial previa que limitaba el control de los reguladores de Nevada sobre estos productos.
En una opinión de 50 páginas, el panel sostuvo que la ley federal probablemente no prevalece sobre las normas de juego de Nevada. El juez Ryan Nelson escribió que el contenido de los contratos de Kalshi debe leerse como apuestas deportivas, sin importar cómo la empresa los llame. Para ilustrar su punto, citó un verso de «Romeo y Julieta» de Shakespeare sobre cómo una rosa huele igual sin importar su nombre, y calificó de «deshonesto» que Kalshi niegue que sus productos sean apuestas deportivas.
Mike Dreitzer, presidente de la Junta de Control de Juegos de Nevada, celebró el fallo como una confirmación de que estos contratos deben regularse como apuestas deportivas a nivel estatal.
La industria del juego respalda a Nevada
La Asociación Estadounidense del Juego (AGA), una de las voces más críticas frente a la falta de regulación federal de estos mercados en Estados Unidos, aplaudió la decisión. Según una calculadora de la propia AGA, los estados del país han perdido más de mil millones de dólares en ingresos fiscales por apuestas deportivas debido a la expansión de los mercados de predicción. Su presidente, Bill Miller, describió el fallo como una victoria para la protección de consumidores y contribuyentes en Estados Unidos.
Por otro lado, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) insiste en tener jurisdicción exclusiva sobre estos contratos. Su presidente, Michael Selig, acusó en marzo a las comisiones estatales de intentar anular de facto la ley federal, y prometió defender esa jurisdicción tras la demanda de 36.000 millones de dólares que Nueva York presentó contra Kalshi el mes pasado. La CFTC no respondió a una solicitud de comentarios.
Una división entre tribunales abre la puerta a la Corte Suprema
El fallo del Noveno Circuito choca con una decisión previa del Tercer Circuito, que en abril determinó, por 2 votos contra 1, que la ley federal impide a Nueva Jersey aplicar sus normas de juego a los contratos de Kalshi. Esta clase de contradicciones entre tribunales federales suele ser una de las razones que llevan a la Corte Suprema de Estados Unidos a aceptar revisar un caso.
El mercado refleja ese cambio: un contrato en Polymarket sobre si el máximo tribunal admitirá el caso antes del 31 de diciembre saltó de cerca de 30% a 64% el viernes, con un volumen que superó los 976.000 dólares. Nueva Jersey tiene hasta el 3 de septiembre para decidir si apela ante la Corte Suprema.
La sombra política sobre los mercados de predicción
Según una investigación del New York Times publicada el 27 de agosto, Donald Trump Jr. presionó en marzo a fiscales generales estatales, entre ellos el de Montana, para que abandonaran sus batallas legales contra los mercados de predicción, argumentando que ya cuentan con suficiente supervisión federal. Trump Jr. recibió más de 300.000 dólares en acciones de Kalshi como asesor estratégico de la empresa, y también posee una participación en Polymarket a través de 1789 Capital.
Su vocero negó cualquier vínculo con el gobierno federal relacionado con esas inversiones. El presidente Donald Trump solo comentó brevemente el tema en abril, cuando dijo que «el mundo entero se ha convertido en una especie de casino».
El fútbol universitario impulsa las apuestas
El arranque de la temporada 2026-27 de fútbol americano universitario ya movió entre 20 y 30 millones de dólares en los mercados de predicción, un volumen 22 veces mayor al del año pasado. Solo en Kalshi, las apuestas por el campeonato nacional superaron los 17,5 millones de dólares, con Ohio State y Notre Dame como favoritos. DraftKings, por su parte, expandió su oferta de «combos» en California, Texas y Florida, con un volumen que saltó de 170.600 a 10 millones de dólares en un solo día.
Con el caso ahora dividido entre dos tribunales de apelación, la Corte Suprema de Estados Unidos podría convertirse en el árbitro final de un debate que redefine el futuro de las apuestas deportivas en el país.











































