Con el marco regulatorio ya consolidado, el mercado peruano del juego inicia una nueva etapa en la que la competitividad, la innovación, la lucha contra el juego ilegal y la sostenibilidad marcarán la agenda de la industria. El Perú Gaming Show 2026 reflejó esa transformación.
Hay industrias cuya evolución se mide por licencias, inversión o ingresos. Otras encuentran su verdadero valor en las conversaciones que impulsan su futuro. El Perú Gaming Show pertenece a esta última categoría.
Su vigésima tercera edición reunió a operadores, reguladores, proveedores tecnológicos y especialistas para analizar los desafíos que marcarán la siguiente etapa del mercado. Con el marco regulatorio ya consolidado, la discusión dejó de centrarse en cómo regular el juego online para enfocarse en cómo fortalecer un mercado competitivo, seguro y sostenible.
Durante la inauguración, la viceministra de Turismo, Nancy Laca Ramos, destacó la importancia que ha adquirido la industria dentro de la economía nacional y remarcó que su crecimiento de penderá de tres pilares: estabilidad jurídica, reglas claras y una coordinación permanente entre el Estado y el sector privado.
Perú Gaming Show: La industria mira al futuro
Así lo destacó Yuri Guerra Padilla, director general de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas del MINCETUR, al señalar que una regulación dinámica debe evolucionar al ritmo de la industria. Perú ha incorporado procesos más ágiles, certificación de plata formas y nuevas herramientas de supervisión digital, adaptándose a desafíos como la geolocalización, la verificación de identidad y el monitoreo tecnológico.
Hoy Perú cuenta con 92 operadores autorizados de apuestas deportivas y juegos a distancia, además de 674 salas y cerca de 70.000 máquinas tragamonedas en el segmento presencial. Esta convivencia fue uno de los temas centrales del evento, donde operadores y proveedores destaca ron el potencial de las estrategias omnicanal.

Tributación, competitividad y juego ilegal
La presión tributaria no se mide solo en porcentajes; su impacto real aparece cuando modifica las condiciones del mercado.
Esa fue una de las principales conclusiones del panel “Tributación: Los impuestos al juego en Latinoamérica”, donde especia listas de Argentina, Chile y Perú analizaron cómo los modelos fis cales pueden influir en el desarrollo de la industria.
Los participantes coincidieron en que el debate no está en la obligación de tributar, sino en evitar que una carga excesiva reduzca la competitividad del mercado regulado y favorezca a operadores ilegales.
La lucha contra el juego ilegal fue otro de los ejes del PGS 2026. Los especialistas señalaron que las plataformas clandestinas ya no funcionan únicamente como operadores sin licencia, sino como redes que aprovechan tecnología e infraestructura internacional para mantenerse activas.
Por ello, la fiscalización actual requiere involucrar a toda la cadena: proveedores tecnológicos, medios de pago y otros actores vinculados al ecosistema. Perú ha avanzado en este enfoque mediante controles sobre servicios asociados a opera dores no autorizados y acciones coordinadas de supervisión.
Tecnología y confianza
Si hubo un concepto transversal en las conferencias del Perú Gaming Show 2026 fue la tecnología. No como un fin en sí mismo, sino como una herramienta esencial para sostener un mercado regulado que procesa millones de operaciones, protege información sensible y responde a usuarios cada vez más digitales.
La transformación tecnológica ya abarca toda la cadena de valor: identidad digital, prevención del fraude, inteligencia artificial, medios de pago, ciberseguridad y cumplimiento normativo en tiempo real.
Uno de los debates más relevantes fue el panel “Métodos de Pago como elementos de seguridad y eficiencia operativa. ¿Los sistemas de pago están preparados para el World Cup 2026?”, en el que representantes de operadores y provee dores analizaron los retos que enfrentará la industria ante el aumento esperado de registros, depósitos y apuestas durante el torneo.
Los especialistas coincidieron en que la preparación requiere anticipación: pruebas de capacidad, monitoreo permanente, coordinación con entidades financieras y sistemas capaces de responder a picos extraordinarios de demanda. La velocidad dejó de ser solo una ventaja competitiva y pasó a formar parte de la experiencia del usuario.
La confianza y cumplimiento como pilares
Más allá de la innovación, la con fianza fue otro concepto clave del evento. Fernando Calderón, presi dente de SONAJA, destacó que la sostenibilidad de la industria depende tanto de su crecimiento como de su capacidad para proteger al usuario y fortalecer su legitimidad.
Este enfoque se reflejó en los debates sobre cumplimiento normativo, prevención de lavado de activos y fiscalización. Carlos Her moza Horna, Founder & Managing Partner de CompliLab Legal Latam, señaló que el cumplimiento dejó de ser un requisito administrativo para convertirse en un elemento estratégico, mientras que José Luis Pérez, director de Organización y Registro de la DGJCMT, resaltó que una supervisión eficiente protege tanto al Estado como a los operadores regulados.
Consolidación del mercado
La visión del sector privado también estuvo presente durante la segunda jornada. Gonzalo Rosell, presidente de APADELA, analizó la evolución del mercado peruano tras la regulación de las apuestas deportivas y juegos a distancia, destacan do la importancia del diálogo permanente entre autoridades e industria para preservar la competitividad.
Esa idea estuvo presente durante todo el evento: los desafíos actuales (mercado ilegal, fraude digital, ciber seguridad y evolución tecnológica) requieren una respuesta coordinada entre reguladores, operadores, proveedores y empresas financieras.
Una hoja de ruta
El Perú Gaming Show 2026 con firmó que la conversación de la industria ha cambiado. La agenda ya no gira únicamente en torno a licencias o expansión comercial, sino a la construcción de un ecosistema más competitivo, seguro y sostenible. Superada la etapa de regulación, el verdadero desafío será evolucionar al ritmo de la tecnología, responder a una competencia cada vez más global y mantener la confianza de usuarios y autoridades.











































