El presidente de Argentina, Alberto Fernández, comunicó el viernes por la noche la decisión de extender el aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 26 de abril con el objetivo de reducir el impacto del coronavirus COVID-19 y convocó a los argentinos a un acuerdo social y a seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
“Vamos a seguir exactamente igual en las grandes ciudades y los grandes centros urbanos”, remarcó el mandatario en una conferencia de prensa que ofreció en la Residencia de Olivos, acompañado por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y los ministros del Interior, Eduardo de Pedro, y de Salud, Ginés González García.
“Quiero que cada paso que demos de aquí en adelante sea un acuerdo social: que todos estamos de acuerdo en asumir la cuota de responsabilidad que tenemos de hacer lo que la autoridad sanitaria recomienda”, señaló.
Al mismo tiempo, anticipó que se incorporarán nuevas actividades a las exceptuadas, e indicó que en los próximos días se irá levantando la cuarentena de forma administrada en algunas comunidades y provincias.
Es así que el mandatario anunció que “a partir de mañana el Jefe de Gabinete se contactará con cada gobernador, quienes le dirán cuál es el pueblo que hay que declarar en cuarentena comunitaria y le dirán qué tipo de actividad creen que puede llevarse a cabo”.
Además, los gobernadores presentarán un protocolo para poder respaldar ese pedido, que deberán garantizar en su cumplimiento las autoridades municipales y provinciales. “Luego nosotros analizaremos con el Ministerio de Salud la viabilidad de esto”, informó el presidente.
También señaló que “a partir del día lunes, los bancos van a funcionar con un protocolo de atención al público, y la gente va a tener que pedir turnos”.
“Según las proyecciones iniciales, si no hubiéramos tomado las medidas que tomamos, hoy tendríamos que haber tenido 45 000 casos, y en verdad tenemos, en total, 1975 casos”, reflexionó.











































