El gobierno de Nueva Gales del Sur (Australia) anunció la ampliación de la prueba de juego sin efectivo como parte del plan de reforma en curso del sector en el estado, cuyo objetivo es reducir los daños del juego y prevenir el lavado de dinero.
Estas pruebas ya se realizaron en más de 250 máquinas en Wests Newcastle y Club York. Pero el panel independiente, establecido en julio para supervisar la reforma del juego en Nueva Gales del Sur, recomendó la ampliación a realizarse en el primer trimestre de 2024 en cerca de 4 500 máquinas de 28 clubes y hoteles en 24 áreas metropolitanas y de gobiernos locales.
Michael Foggo lidera el panel de 16 representantes de la industria y defensores de la reforma que supervisará el ensayo y elevará su informe al gobierno en noviembre de 2024.
«Esta prueba es más grande, más amplia y ofrece nueve veces más máquinas de las que nos comprometimos durante la campaña electoral», dijo el ministro de Juegos y Carreras de Nueva Gales del Sur, David Harris.
El gobierno dijo que 5 proveedores de tecnología ya recibieron aprobación condicional para participar en la prueba ampliada, cuyos requisitos mínimos para participar incluyen protecciones de minimización de daños, protecciones contra el lavado de dinero, seguridad de datos y protecciones de privacidad.
Medios de Nueva Gales del Sur informaron que los residentes perdieron 4 300 millones de dólares australianos en máquinas de póquer en seis meses de 2022 -820 millones de dólares más que las pérdidas totales registradas en un período similar antes de la pandemia- y que se instalaron más de 220 máquinas nuevas durante el mismo período, por lo que el total en el estado se elevó a 86 872.
El gobierno de Nueva Gales del Sur ya anunció varias reformas para reducir los daños del juego y prevenir el lavado de dinero como reducir el límite de entrada de efectivo de 5 000 dólares australianos (2 355 dólares) a 500 dólares australianos para todas las máquinas de póquer nuevas, que entrará en vigor el 1 de julio del próximo año.
También se redujo en más de 3 000 dólares australianos el límite estatal sobre los derechos de las máquinas de juego, se prohibió a los clubes involucrado en el juego a hacer donaciones políticas, eliminar carteles de juegos VIP, comprometió a invertir 100 millones de dólares australianos para minimizar los daños del juego durante los próximos 4 años y elevó los impuestos a los casinos físicos.











































