Brasil continúa ajustando el marco regulatorio de su industria de apuestas deportivas. El Ministerio de Hacienda publicó el 23 de marzo de 2026 la Ordenanza SPA/MF No. 784, una norma técnica que unifica los códigos de recaudación impositiva para los operadores de apuestas de cuotas fijas y que entra en vigor el 1 de abril de 2026. La medida no es un cambio aislado: se inscribe dentro de una reforma tributaria más amplia que aumentará progresivamente la carga fiscal del sector hasta 2028.
Qué establece la Ordenanza SPA/MF No. 784
La norma fue firmada el 20 de marzo de 2026 por Daniele Correa Cardoso, secretaria interina de Premios y Apuestas, y modifica la Ordenanza SPA/MF No. 1.212 del 30 de julio de 2024. Su objetivo principal es establecer con precisión qué códigos de ingresos deben utilizar los operadores de apuestas de cuotas fijas para cumplir con sus obligaciones fiscales ante el Estado brasileño.
La base legal de la medida son la Ley No. 13.756 del 12 de diciembre de 2018 y la Ley No. 14.790 del 29 de diciembre de 2023, las dos normas que estructuran el régimen de apuestas deportivas en Brasil.
El código 9197: un número que todos los operadores deben conocer
El cambio más concreto que introduce la ordenanza es la centralización de la recaudación bajo el código tributario 9197, identificado como «Contribución sobre los Ingresos de Loterías y Apuestas de Cuotas Fijas». Este código unifica las asignaciones que hasta ahora se registraban bajo esquemas separados, abarcando tanto las contribuciones destinadas a la seguridad social como las correspondientes al inciso IV-A del artículo 30 de la Ley No. 13.756.
Los pagos deberán realizarse exclusivamente a través del Documento Federal de Recaudación de Ingresos (DARF) y transferirse a la Cuenta Única del Tesoro Nacional. Cualquier pago efectuado con un código diferente quedará fuera de los requisitos establecidos por la normativa, lo que expone a los operadores a inconsistencias contables y riesgo de auditorías fiscales.
La reforma tributaria de fondo: del 12% al 15% para 2028
La ordenanza no puede entenderse de manera aislada. Su contexto directo es la Ley Complementaria No. 224, sancionada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que modificó la tributación sobre las apuestas deportivas en Brasil de manera estructural.
La norma aumenta de forma gradual el tipo impositivo aplicado sobre los ingresos brutos de los operadores: del 12% vigente al 15% para 2028. El incremento es escalonado y tiene como destino cubrir tanto los gastos de funcionamiento y mantenimiento del agente operador como las contribuciones al sistema de seguridad social.
La distribución de los fondos recaudados quedó redefinida de la siguiente manera: el 85% se destinará a cubrir los gastos operativos del operador de apuestas, el 3% irá a seguridad social con la mitad de ese porcentaje reservada específicamente para acciones de salud, y el 12% restante tendrá destinos específicos definidos por la legislación.
Vigencia y normas derogadas
La Ordenanza SPA/MF No. 784 entra en vigor el 1 de abril de 2026. A partir de esa fecha, los operadores de apuestas de cuotas fijas en Brasil deberán utilizar exclusivamente el código 9197 para sus pagos mediante DARF.
La nueva norma deroga la Ordenanza SPA/MF No. 2.219, publicada el 30 de septiembre de 2025 en la Gaceta Oficial de la Unión, sección 1, página 56. Los operadores que aún utilicen los códigos establecidos en esa ordenanza deberán actualizar sus procedimientos de pago antes de la fecha de entrada en vigencia para evitar incumplimientos.
El momento regulatorio de Brasil
La publicación de esta ordenanza se produce en un período de consolidación del mercado de apuestas deportivas en Brasil, que desde la sanción de la Ley No. 14.790 en 2023 avanzó hacia un esquema de licencias formales y obligaciones fiscales más definidas. La unificación del código tributario es una señal de madurez administrativa: el Estado brasileño no solo habilitó un mercado, sino que está construyendo la infraestructura fiscal necesaria para monitorearlo con precisión.
Para los operadores que buscan licencia o que ya operan en el país, el mensaje es claro: el cumplimiento tributario en Brasil exige atención al detalle normativo, y las reglas seguirán ajustándose a medida que el mercado crezca.











































