El Gobierno Federal de Brasil estima que hubo una pérdida de 6 mil millones de reales en impuestos por año por no tener una regulación de las apuestas deportivas. La Ley 13.756 es de 2018 y preveía un plazo de dos años (prorrogables por otros dos) para que las autoridades establecieran las reglas a seguir en el país.
El plazo de cuatro años venció en 2022 y no se hizo nada. Este año, el Ministerio de Hacienda está estudiando el mercado para editar una medida provisional (MP) para regular las apuestas deportivas.
“Hoy ese valor puede ser aún mayor, porque el sector no ha hecho más que crecer”, explicó José Francisco Manssur, asesor especial de la Secretaría Ejecutiva del Ministerio de Hacienda, refiriéndose al monto perdido en impuestos por la falta de regulación.
Manssur compareció en audiencia pública en la Comisión de Hacienda y Tributación de la Cámara de Diputados y declaró que las plataformas de apuestas deberán pagar 30 millones de reales en concepto de derecho de licencia con vigencia de cinco años.
Además, el funcionario precisó que habrá un impuesto del 15 % sobre el GGR (Gross Gaming Revenue) de las empresas, que es el ingreso bruto menos los premios pagados a los jugadores. También habrá otros impuestos, como PIS/Cofins e ISS, lo que significaría que, según cálculos de los representantes de los operadores de apuestas, estos impuestos podrían llegar al 29 % sobre el GGR.











































