Desde el 1 de enero de 2025, Brasil ha iniciado una nueva era en la regulación de apuestas en línea, con la SPA supervisando la aplicación de estas normativas. Hasta la fecha, se han otorgado licencias completas a 14 empresas, mientras que otras 52 están en proceso de aprobación.
Medidas contra el mercado negro
El mercado negro de apuestas ha sido una preocupación constante en Brasil, especialmente para los operadores con licencia que han pagado una tarifa de licencia de 30 millones de reales brasileños (aproximadamente $4.8 millones USD). Para combatir las operaciones ilegales, la SPA ha implementado medidas como el bloqueo de transacciones realizadas a través de Pix, un popular servicio de pago instantáneo operado por el Banco Central, y la colaboración con la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) para bloquear el acceso a sitios no autorizados. Hasta ahora, Anatel ha bloqueado más de 5,200 dominios ilegales.
Desafíos y cooperación interinstitucional
A pesar de estos esfuerzos, el presidente de Anatel, Carlos Baigorri, ha comparado la tarea de bloquear sitios con «secar hielo», ya que muchos operadores ilegales crean dominios espejo para eludir las medidas de bloqueo. En diciembre, Anatel firmó un acuerdo de cooperación con la SPA para fortalecer sus capacidades en este ámbito.
Perspectivas futuras
Regis Dudena, jefe de la SPA, confía en que las regulaciones reducirán los incentivos económicos para operar ilegalmente en el país. Dudena enfatiza que los apostadores que utilizan plataformas autorizadas tienen mayores garantías de que sus derechos serán preservados, su salud mental y financiera protegida, y que recibirán sus premios en caso de ganar. Por el contrario, las empresas ilegales no ofrecen estas garantías, exponiendo a los usuarios a riesgos significativos.
Dudena reconoce que eliminar completamente las operaciones ilegales será un desafío constante y que será necesario un monitoreo y supervisión continuos para enfrentar nuevas empresas que puedan surgir. Además, destaca la importancia de la cooperación del sector financiero para complementar los esfuerzos de bloqueo de IPs y garantizar la eficacia de las medidas implementadas.











































