La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) de Brasil rechazó la forma en que el Gobierno Federal organizó una reunión para evaluar los efectos de las apuestas deportivas en línea. El encuentro, realizado el martes 1 de septiembre y encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, reunió a representantes de salud, cultura, economía, sociedad civil y organizaciones religiosas, pero dejó fuera a las empresas del sector regulado.
Una reunión sin contrapeso en Brasil
Según ANJL, el problema no fue solo la ausencia de la industria, sino también la composición del encuentro. Entre los participantes hubo representantes y organizaciones que anteriormente habían manifestado posiciones críticas frente al mercado brasileño de apuestas. Para la asociación, la falta de representantes de la actividad regulada impidió incorporar información y argumentos desde la perspectiva de quienes operan bajo las normas vigentes.
El presidente de ANJL, Plínio Lemos Jorge, sostuvo que dejar fuera al sector regulado debilita el carácter democrático de cualquier política pública sobre el tema, porque son justamente esos agentes quienes cuentan con datos y experiencia sobre cómo funciona el mercado en Brasil.
La ausencia de la Secretaría de Premios y Apuestas
La exclusión también alcanzó al Estado brasileño. La Secretaría de Premios y Apuestas (SPA), dependiente del Ministerio de Hacienda y encargada de regular el sector en Brasil, no fue invitada. Para ANJL, esto resulta contradictorio: el Gobierno dice buscar proteger a los consumidores y prevenir la ludopatía, pero prescinde del organismo técnico que supervisa esas mismas medidas.
Cifras que no coinciden con los datos oficiales
ANJL señaló además que, durante la reunión, se expusieron cifras sobre el impacto de las apuestas que no coinciden con la información oficial disponible en Brasil. A juicio de la asociación, utilizar información que considera cuestionable sin permitir que los actores involucrados presenten sus propios datos puede afectar la legitimidad de las conclusiones del encuentro.
La entidad recordó que el mercado de apuestas deportivas en Brasil funciona bajo una ley aprobada por el Congreso Nacional, tras un proceso de debate público. Por eso, cualquier cambio a esa normativa debería seguir un camino similar, con participación de reguladores, empresas y sociedad civil.
El riesgo de empujar apuestas hacia la ilegalidad
Para ANJL, restringir el mercado regulado en Brasil no elimina las apuestas: las traslada hacia plataformas clandestinas. En el circuito legal existen reglas sobre prevención de la ludopatía, protección de menores, publicidad responsable y control del endeudamiento. En el mercado ilegal, ninguna de esas salvaguardas existe.
La asociación advirtió que debilitar al sector formal podría terminar por fortalecer redes de juego ilegal y, con ellas, al crimen organizado que opera fuera del control estatal.
Peso económico del sector en Brasil
ANJL también resaltó la dimensión económica de la industria. El mercado regulado de apuestas genera empleo, mueve una cadena de proveedores y servicios, y aporta recursos a sectores como el deporte, la cultura, las telecomunicaciones y los medios de comunicación en Brasil, además de tributar al Estado.
ANJL pide una nueva reunión
La asociación anunció que solicitará un nuevo encuentro con el Gobierno Federal para discutir, junto con la sociedad y las autoridades, los mismos temas tratados el martes. ANJL insistió en que ha participado activamente en el proceso regulatorio desde su origen, dialogando con el Ejecutivo y con la SPA para definir reglas que prioricen la protección de los consumidores en Brasil.
Finalmente, la entidad aseguró que considera necesario discutir los impactos de las apuestas, pero cuestionó que ese diálogo se produzca sin representantes del mercado regulado. Su reclamo apunta a que futuras discusiones incorporen tanto a las autoridades como a los actores que operan bajo el marco legal vigente.











































