En el condado de Madera, California, la tribu Picayune Rancheria de los indios Chukchansi volvió a acudir a un tribunal federal para frenar la construcción de un casino rival. La tribu, dueña del Chukchansi Gold Casino & Resort, presentó en junio la demanda contra la tribu North Fork Rancheria de los indios Mono de California, que planea inaugurar su nuevo casino a menos de 64 kilómetros de distancia.
Es la tercera demanda federal que Picayune interpone en 14 años contra el mismo proyecto. Según el escrito, la ubicación del nuevo casino, cerca de la autopista 99, le daría una ventaja comercial injusta frente al casino de Picayune, ubicado junto a la autopista 41, en zona de montaña.
El argumento legal en California
La demanda sostiene que el proyecto North Fork, aunque cuenta con aprobación federal, es ilegal porque los tribunales estatales de California anularon su autorización estatal en años recientes. Picayune argumenta que la Ley Federal de Control del Juego Indígena exige una «determinación en dos partes»: el acuerdo tanto del gobierno federal como del gobierno estatal de California. Sin el respaldo estatal, sostiene la demanda, el casino no puede operar de forma legal.
La tribu North Fork responde que su proyecto ya prevaleció en las dos demandas anteriores de Picayune y que la nueva demanda solo reformula argumentos ya rechazados. Station Casinos, la empresa de Las Vegas que operará el casino, la calificó como un intento desesperado de reciclar planteamientos previamente descartados.
El origen del conflicto: el voto de California en 2014
El terreno en disputa fue reconocido en 2011 por el gobierno federal como territorio con vínculos ancestrales de la tribu North Fork. El entonces gobernador de California, Jerry Brown, respaldó la decisión y firmó un acuerdo de juego entre el estado y la tribu. El gobierno federal transfirió después el terreno a un fideicomiso para North Fork.
En 2014, opositores del proyecto impulsaron una iniciativa electoral en California para que los votantes decidieran sobre el acuerdo. El resultado fue un rechazo por 22 puntos porcentuales. Desde entonces, los tribunales estatales de California han determinado que ese voto anuló la autorización que había otorgado Brown, aunque los tribunales federales han fallado a favor de North Fork en disputas sobre el uso de sus tierras.
Impacto económico en el condado de Madera
El proyecto, valorado en 725 millones de dólares, contempla instalaciones de 264 000 pies cuadrados y promete más de 1500 empleos. La tribu North Fork comenzó a planificarlo en 2003, pero las obras recién iniciaron en 2024 debido a los sucesivos litigios estatales y federales en California. Además de las tres demandas federales, el proyecto enfrentó otras tres demandas ante tribunales estatales de California, presentadas por Picayune y otros opositores.
Los líderes locales del condado de Madera, en California, esperaban con expectativa la llegada del nuevo casino por su potencial impacto en el empleo y la economía regional.
Las partes involucradas y los próximos pasos
Además de North Fork, la demanda de Picayune incluye como demandados a la Comisión Nacional de Juegos Indígenas, agencia del Departamento del Interior de Estados Unidos, y a Station Casinos. North Fork y Station Casinos ya solicitaron a la corte que desestime el caso.
Un sitio web llamado respectthevoteca.org promueve la demanda de Picayune y busca apoyo público en California para detener el proyecto. Mientras el tribunal resuelve, la apertura del casino North Fork sigue programada para octubre, aunque el desenlace judicial podría alterar ese calendario.











































