La obligación de incorporar a los trabajadores de Casino Filipino podría convertirse en uno de los factores que influya en el proceso de privatización impulsado por la Corporación Filipina de Entretenimiento y Juegos (PAGCOR). Un análisis elaborado por un bufete advierte que imponer esa condición a los futuros compradores podría traducirse en ofertas económicas más bajas por los activos del operador estatal.
El debate se produce en un momento en que PAGCOR avanza con la venta de sus operaciones directas de casino, un proceso que involucra no solo la transferencia de activos físicos y licencias, sino también la situación laboral de miles de trabajadores que hoy dependen del organismo estatal.
La escasez de personal capacitado como factor a favor de los trabajadores
En un nuevo informe titulado «El impacto de la privatización de Casino Filipino en los empleados de PAGCOR», el estudio Geronimo Law sostiene que los compradores tendrían incentivos para conservar perfiles especializados, como crupieres, oficiales de vigilancia y técnicos de máquinas tragamonedas, debido a la escasez de trabajadores con experiencia en esas funciones. Esa situación convierte al capital humano en un elemento de valor dentro de la operación de compraventa.
Aunque esta escasez juega a favor de la seguridad laboral de dicho personal, el informe aclara que la disposición de los compradores a absorber empleados será muy selectiva. Se espera que los licitadores se resistan a un mandato de absorción obligatoria, ya que este tipo de condiciones limita su margen de maniobra para estructurar la oferta de compra según sus propios criterios operativos.
Tres escenarios posibles para la transición laboral
La investigación plantea tres posibles rutas de transición para los trabajadores de casinos en las propiedades de Casino Filipino, dado que estos empleados pertenecen actualmente al organismo regulador del juego del país, PAGCOR. Las opciones identificadas son la reubicación dentro de la propia PAGCOR, la absorción por parte del comprador o la separación mediante un plan de jubilación competitivo y paquetes especiales de indemnización.
Cada escenario tendría efectos distintos para las partes involucradas. Mientras la reubicación permitiría a PAGCOR conservar parte del talento dentro de su nueva estructura, la absorción trasladaría esa responsabilidad al comprador. La tercera alternativa contempla la salida de los trabajadores mediante programas de retiro e indemnización.
El documento añade que, si la absorción fuera obligatoria, es probable que los compradores descuenten ese costo de sus ofertas económicas. En cambio, si el compromiso solo alcanzara a un porcentaje de la plantilla, PAGCOR asumiría la desvinculación del personal restante mediante los mecanismos establecidos para ese fin.
La postura de PAGCOR frente a la privatización
En septiembre, el presidente y director ejecutivo de PAGCOR, Alejandro H. Tengco, se reunió con la Asociación de Empleados de PAGCOR (PAGCEA) y afirmó que la prioridad máxima del organismo es garantizar que los empleados reciban la atención adecuada, ya sea mediante su reubicación dentro de la organización reestructurada, su integración en los casinos privatizados o a través de planes de jubilación competitivos y paquetes especiales de separación.
Este encuentro con PAGCEA refleja el intento del organismo de mantener canales de diálogo con los representantes de los trabajadores durante un proceso que genera incertidumbre sobre la continuidad laboral de una parte significativa de su plantilla.
La privatización como eje central de la gestión de Tengco
El presidente de PAGCOR ha convertido la privatización de Casino Filipino en un eje central de su mandato, con el objetivo declarado de mejorar la transparencia del organismo mediante la separación de las funciones de operador y regulador que actualmente concentra la agencia. Esta separación de roles busca alinear al país con estándares internacionales de gobernanza en el sector del juego, donde la coexistencia de funciones regulatorias y operativas dentro de un mismo organismo suele generar cuestionamientos sobre conflictos de interés.
El desenlace de este proceso, y en particular la forma en que se resuelva la situación laboral de los empleados de Casino Filipino, será un factor clave para determinar el nivel de interés y las condiciones económicas que los potenciales compradores estarán dispuestos a ofrecer por los activos de PAGCOR.











































