El Ministerio de Hacienda de Colombia prepara un proyecto de decreto que aplicaría una retención en la fuente del 1,5% a todas las transacciones electrónicas, incluyendo las realizadas por billeteras digitales como Bre-B, Nequi y Daviplata, o mediante códigos QR.
El documento, que podría firmarse este 25 de octubre, busca igualar el tratamiento tributario entre los pagos con tarjetas de crédito y débito, que ya tienen retención, y los pagos digitales, que hasta ahora no la tenían.
¿Qué propone este decreto en Colombia?
El proyecto, sustentado por la DIAN y firmado por el ministro Germán Ávila Plazas, modifica tres artículos del Decreto 1625 de 2016 para eliminar el tratamiento diferenciado entre medios de pago en Colombia. La propuesta establece que tarjetas, transferencias, códigos QR y depósitos digitales tendrán la misma tarifa de retención del 1,5%.
El Ministerio afirma que el propósito es evitar el arbitraje entre diferentes productos y reconocer un trato similar entre los que ofrecen plena trazabilidad transaccional. Además, establece que los intermediarios que procesan los pagos serán responsables de aplicar y reportar la retención, mientras que estarán exentos los pagos a personas naturales no responsables del IVA.
Preocupación en el sector
María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, advierte que la medida podría impactar al comercio electrónico y los pequeños negocios, aumentando los costos asociados a los pagos digitales justo cuando herramientas como Bre-B buscan impulsar la inclusión financiera.
José Vélez, CEO de Bold, señala que el decreto desincentiva la implementación de Bre-B y hace que los comercios enfrenten más retos para adoptarlo como método de pago. «Si los comercios lo implementan menos, van a vender menos. Además, vamos a seguir teniendo una economía basada en el efectivo», alertó.
El empresario subraya que los pequeños comercios son quienes más sufren con este tipo de medidas, especialmente aquellos que hacen esfuerzos por formalizarse. También argumenta que los consumidores pierden opciones para pagar y el país pierde en general, porque el efectivo alimenta problemas como el narcotráfico, el terrorismo, la evasión de impuestos y el lavado de activos.
Impacto en micronegocios
Aunque el 1,5% parece un porcentaje bajo, puede reducir significativamente las utilidades de negocios con márgenes reducidos. Para tiendas o peluquerías que operan con márgenes entre 3% y 7%, ese descuento resulta difícil de absorber.
Francisco Gnecco, consultor en tecnología financiera, explica que detrás de la nivelación hay otro motivo: reforzar la caja del Gobierno. Las retenciones son adelantos de impuestos que en muchos casos se aplican a pequeños negocios que ni siquiera declaran renta, convirtiéndose en saldos a favor que quedan archivados en la DIAN.
Diego Montañez Herrera, investigador económico de Eafit, critica que la propuesta refleja una búsqueda desesperada de recaudo más que una solución estructural al déficit fiscal. Señala que el gasto del Gobierno alcanzó el 24,3% del PIB mientras los ingresos apenas llegan al 16,5%, dejando un déficit fiscal del 7,8% del PIB a agosto de 2025.
Reacciones políticas
La senadora Angélica Lozano Correa, del partido Alianza Verde, cuestionó la propuesta y defendió el objetivo original de Bre-B, que en tres meses suma 32 millones de usuarios registrados. «El propósito es digitalizar la economía y reducir el uso del efectivo, facilitando la vida de la gente con operaciones inmediatas y gratuitas», señaló.
La congresista calificó la iniciativa como una «grave pretensión» que contradice el espíritu del sistema: «El objetivo es promover la digitalización, no crear nuevos impuestos».
Aclaraciones oficiales
Ante la polémica, el Ministerio de Hacienda aclaró que no se trata de un nuevo impuesto, sino de un ajuste técnico a una retención existente. Precisó que la retención no se aplicará si el pago no constituye ingreso tributario, lo que excluye transacciones entre personas como giros familiares, devoluciones o movimientos entre cuentas propias.
El Ministerio reiteró que las personas naturales no responsables del IVA, es decir, la mayoría de pequeños comerciantes y trabajadores independientes de baja escala, no serán objeto de esta retención. Sin embargo, el sector mantiene su preocupación sobre el impacto real de la medida en la digitalización financiera del país.











































