El Secretario de Salud del estado de Chihuahua, Eduardo Fernández Herrera, informó que el territorio conservará un semáforo regionalizado por lo que Ciudad de Juárez pasará a color amarillo y Chihuahua se quedará en color naranja.
Esta decisión se tomó en cuenta, tras hacer una medición de las variables entre las que destaca el nivel de propagación del virus COVID-19, así como de la tasa de mortalidad.
“Es por esta razón que aplicaremos una estrategia de reapertura diferenciada que nos permitirá un mayor equilibrio entre salud y actividad económica” señaló Fernández Herrera.
Algunas de las nuevas actividades que se consideran para la ciudad y los municipios que conforman la región norte de Chihuahua en esta etapa son los restaurantes, que incrementarán su aforo al 65 % y se recupera el horario normal del establecimiento.
Además, se permitirá la apertura de bares y centros nocturnos con un aforo del 30 % así como la operación de los casinos, pero sin venta de bebidas alcohólicas y también con un aforo del 30 %.
De la misma forma, los spas pasarán del 50 al 70 % de ocupación, los museos y teatros podrán reiniciar actividades con un aforo del 30 %, mientras que los salones de eventos podrán tener un aforo del 50 % sin consumo de bebidas alcohólicas.
Los eventos cerrados y masivos podrán retomarse al 30 % sin consumo de alcohol, mientras que las visitas a las estancias y asilos podrán retomarse siempre y cuando no exista contacto directo con los adultos mayores y se puedan implementar medidas como la cita programada y el uso de acrílicos.











































