El Parlamento de Canarias aprobó por unanimidad de todos los grupos políticos no conceder ninguna licencia más a locales de juegos, apuestas y bingos para “frenar la ludopatía tanto entre los jóvenes como entre los habitantes de los barrios más vulnerables”.
En el territorio ya existen 285 de estos establecimientos, 51 de los cuales se crearon el año pasado debido a que solo necesitaban una declaración responsable para abrir sus puertas. Ahora, este sector queda en “stand by” al menos hasta que se elabore y apruebe la Ley del Juego de Canarias, lo que debería ocurrir antes del 31 de diciembre de 2021.
El dictamen de proyecto de ley persigue ante todo alejar a la población juvenil de la “peligrosa adicción al juego”, al evitar que este tipo de locales se instalen cerca de centros educativos o de espacios frecuentados por menores.












































