El regulador español del juego no se limitó a actualizar su hoja de ruta en España. Optó por replantear su enfoque desde una perspectiva más amplia y adaptada al entorno digital actual.
La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) presentó esta semana el Programa de Juego Seguro 2026-2030, un plan plurianual que reemplaza la iniciativa de Juego Responsable vigente entre 2019 y 2022 y que introduce un enfoque sustancialmente más amplio frente a los riesgos que el juego online representa, en particular, para la población joven. La presentación tuvo lugar en una reunión del Consejo Asesor sobre Juego Seguro celebrada en la sede de la DGOJ en Madrid.
Qué cambió desde 2019 y por qué la DGOJ decidió actuar en España
El organismo fue explícito al señalar los factores que motivaron la revisión. Desde 2019, el mercado español del juego online ha experimentado una concentración progresiva de ingresos en manos de un grupo reducido de grandes operadores. Al mismo tiempo, los datos demográficos mostraron un incremento sostenido en la participación de jugadores jóvenes, especialmente en la franja de 18 a 25 años.
Pero el factor que aparece con más peso en los documentos del programa es la transformación digital del sector. La DGOJ advirtió que la innovación tecnológica acelerada ha ampliado la influencia de las redes sociales, los videojuegos y la inteligencia artificial tanto en las estrategias de marketing de los operadores como en el diseño de los productos de juego.
Esta convergencia entre entretenimiento digital y apuestas representa, a juicio del regulador, un escenario de riesgo que la normativa anterior no estaba equipada para abordar.
La estructura del nuevo programa
El Programa de Juego Seguro 2026-2030 se organiza en torno a tres prioridades principales, respaldadas por seis objetivos generales y 24 medidas específicas que serán definidas en consulta con el Consejo Asesor. Su diseño plurianual y adaptable le permite incorporar ajustes a medida que evoluciona el mercado, algo que la iniciativa de 2019 no contemplaba con la misma flexibilidad.
Para sustentar el plan con evidencia antes de su implementación, la DGOJ puso en marcha en mayo de 2025 un programa de subvenciones para la investigación dotado con un millón de euros. Los fondos están destinados a generar la base de datos necesaria para orientar las decisiones del programa con información actualizada sobre hábitos, perfiles de riesgo y tendencias del sector.
El foco en jóvenes, redes sociales e inteligencia artificial
Una de las líneas de trabajo más novedosas del programa es el estudio sistemático de la influencia de las redes sociales en los patrones de juego entre jóvenes. El regulador también desarrollará un mecanismo estandarizado para detectar comportamientos de juego online de riesgo, tal como lo exige el Real Decreto de 2023.
Las campañas de comunicación planificadas apuntan específicamente a poblaciones vulnerables: jugadores jóvenes, jugadores habituales y personas que han sido previamente excluidas del juego. Además, la DGOJ prevé la organización de conferencias temáticas periódicas sobre asuntos emergentes, entre ellos la inteligencia artificial y las cajas de botín en videojuegos, un fenómeno que los reguladores europeos llevan años debatiendo sin consenso definitivo.
Más herramientas para el jugador y más colaboración institucional
El programa también refuerza el arsenal de herramientas disponibles para los jugadores. Se revisará la herramienta de autoevaluación actual utilizada para modificar límites de depósito, y se elaborarán guías públicas accesibles con información sobre conductas de riesgo y un directorio de servicios de tratamiento y apoyo.
En paralelo, la iniciativa promueve el uso activo de herramientas ya existentes como el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), el servicio de alerta de phishing y el protocolo de atención a víctimas de abuso de identidad (PACS). La DGOJ también planea fortalecer la colaboración con proveedores de tratamiento e integrar el monitoreo del juego con los marcos nacionales de adicciones, incluyendo los estudios EDADES y ESTUDES, y el Plan Nacional sobre Drogas.
La evaluación de los decretos reales y el marco europeo
El programa llega en un contexto regulatorio que ya ha acumulado cambios significativos. El Real Decreto 958/2020 y el Real Decreto 176/2023 introdujeron controles más estrictos sobre publicidad, límites de sesión y de pago, y protocolos de suspensión de cuentas. El año pasado, España fue un paso más allá al exigir a las plataformas de juego online mostrar advertencias sobre adicción similares a las del tabaco, una medida que generó el rechazo del sector por considerar que no fue comunicada con anticipación suficiente.
El Programa de Juego Seguro 2026-2030 se compromete a evaluar el impacto real de ambos decretos y a verificar su conformidad con las directivas de la Unión Europea y los marcos regulatorios internacionales.











































