En Estados Unidos, el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes convocó al presidente de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Paul Atkins, para responder preguntas sobre el rumbo que ha tomado la agencia en materia de criptomonedas desde el inicio de la administración Trump.
El cuestionamiento central vino del representante demócrata por Massachusetts Stephen Lynch, quien afirmó que las acciones de cumplimiento de la SEC contra empresas de activos digitales cayeron aproximadamente un 60% desde que Trump llegó a la presidencia y designó a Atkins al frente del organismo regulador.
El caso Binance como símbolo del cambio en Estados Unidos
Lynch citó un ejemplo concreto para ilustrar su argumento: en mayo de 2025, la SEC solicitó la desestimación de su propia demanda contra Binance, el mayor exchange de criptomonedas del mundo. Para los demócratas, esta decisión refleja un patrón de retirada estratégica frente a una industria que históricamente financió la campaña del actual presidente.
La representante californiana Maxine Waters reforzó esta línea de crítica al señalar que varias de las demandas abandonadas correspondían a casos en que la SEC había obtenido victorias previas en los tribunales. Waters preguntó abiertamente si consideraciones políticas —y no jurídicas— pesaron en esas decisiones.
Atkins rechazó estas acusaciones. Sostuvo que la agencia mantiene esfuerzos de aplicación de la ley sólidos y que continúa investigando los casos cuando corresponde en Estados Unidos.
Inversiones extranjeras y conflictos de interés en criptomonedas
Más allá del debate sobre el número de acciones legales, Lynch planteó otra preocupación: los vínculos entre World Liberty Financial (WLFI), una plataforma de finanzas descentralizadas supuestamente relacionada con la familia Trump, y capitales extranjeros.
Según reportes recientes, Aryam Investment 1 —un vehículo de inversión de Abu Dabi respaldado por el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de seguridad nacional de los Emiratos Árabes Unidos— adquirió una participación del 49% en la empresa detrás de WLFI. La operación generó alarmas sobre posibles conflictos de interés entre las decisiones regulatorias y los negocios privados vinculados al entorno presidencial.
A esto se suman las memecoins asociadas a la familia Trump, que también generaron cuestionamientos durante la audiencia.
El mercado de criptomonedas también acusa el golpe
Lynch advirtió que el conjunto de estas controversias tiene consecuencias tangibles: el mercado de criptomonedas cayó un 25% en el último mes. En su lectura, la incertidumbre regulatoria y los escándalos de gobernanza perjudican tanto a los inversores y consumidores como a la credibilidad institucional de la propia SEC.
Año electoral en Estados Unidos, mayor escrutinio
Este cruce ocurre en un momento políticamente sensible. Con las elecciones de medio término en el horizonte, los demócratas anticipan que aumentarán la presión sobre la política cripto. Algunos ejecutivos del sector que se beneficiaron de la flexibilización normativa habrían contribuido con millones de dólares a Trump y sus organizaciones afiliadas.
Si el Partido Demócrata recupera el control de al menos una cámara del Congreso, los analistas advierten que los esfuerzos legislativos para establecer reglas claras sobre la estructura del mercado de criptomonedas podrían encontrar nuevos obstáculos en el camino.











































