El fin de semana pasado, Lotería de Río Negro llevó a cabo por primera vez en la historia de la provincia el Sorteo Extraordinario de Navidad con más de 270 millones de pesos en premios. El organismo provincial cuenta con la sala más avanzada en términos tecnológicos del país, garantizando seguridad y transparencia en cada uno de sus sorteos.
Entendiendo que la uniformidad en el peso es vital para que el resultado sea propio del azar, la lotería cuenta con un moderno sistema de medición que controló las bolillas que se utilizaron en el sorteo de Navidad del diecinueve.
La máquina, creada por la empresa Limaq, permite aportar datos específicos de las bolillas como fecha de fabricación y número de serie, y lleva un registro histórico de la cantidad de veces que se utilizan en los sorteadores.
Previo al sorteo navideño, cada bolilla fue introducida en la máquina y sometida a distintos controles de calidad, peso y diámetro. Aquellas que no estaban aptas, eran descartadas y reemplazadas por nuevas.
Además, mediante un chip en cada una de ellas y un software diseñado específicamente para el organismo rionegrino se garantizó que ninguna de las bolillas no aptas sea reintroducida en los sorteadores. En el caso de que esto suceda, los bolilleros habrían dejado de funcionar automáticamente.











































