La Cámara unicameral de Nebraska ha decidido no llevar adelante un referéndum para legalizar las apuestas deportivas móviles en la boleta de 2026, tras quedar claro que no se reunirían los 30 votos necesarios de los 49 senadores.
El propio senador Eliot Bostar retiró la propuesta cuando, durante el pleno, los opositores emplearon una maniobra obstruccionista que elevó el umbral de aprobación a 33 votos, dejando así la iniciativa en punto muerto.
Preocupaciones sociales frenan la legalización de apuestas móviles
Además, aunque la iniciativa había superado una votación preliminar de 27 a 16 —con seis senadores ausentes o sin votar— a inicios de mes, la mayoría se mostró contraria tras más de cuatro horas de debate.
Los críticos centraron sus argumentos en el aumento previsto de la ludopatía y otros daños sociales, como suicidios, quiebras, drogadicción y depresión, citando incluso el testimonio del exentrenador y congresista Tom Osborne, conocido por su firme oposición.
Defensores de las apuestas móviles destacan beneficios económicos
Por otra parte, los defensores de la medida subrayaron que las apuestas deportivas ya se consuman de manera no regulada a través de casas de apuestas extranjeras y que los seis estados limítrofes de Nebraska ya cuentan con mercados legales.
Según ellos, abrir un mercado regulado protegería al consumidor nebraskense y generaría ingresos fiscales frescos, algo tentador para un estado rodeado de jurisdicciones con apuestas móviles legales.
Ciudadanos de Nebraska podrían impulsar referéndum en 2026
Sin embargo, al no haberse alcanzado consenso en la legislatura, la pelota queda ahora en el tejado de la ciudadanía: la Constitución de Nebraska permite una iniciativa de votación ciudadana si se reúnen firmas equivalentes al 10% de los aproximadamente 1,25 millones de votantes registrados. De lograrse, el referéndum podría celebrarse en noviembre de 2026 y, de aprobarse, las primeras plataformas móviles podrían activarse en 2027.
Nebraska pierde oportunidad de atraer grandes operadores de apuestas
En términos de mercado, de haber prosperado la reforma, los casinos estatales habrían podido asociarse con grandes operadores como Caesars, DraftKings, FanDuel, BetMGM o Fanatics, siguiendo el ejemplo de Kansas (seis licencias actuales) o de Iowa y Colorado (más de una docena). Cabe recordar que Nebraska ya permite apuestas deportivas en persona dentro de sus primeros casinos, aprobados en 2020, pero es uno de los pocos estados que aún bloquea el mercado móvil.
Nebraska sigue apostando solo en casinos físicos
Finalmente, este rechazo temporal marca un revés para quienes ven en las apuestas móviles una fuente de recaudación y modernización, y mantiene a Nebraska como uno de los ocho estados que solo permite apuestas deportivas presenciales.
Con el fervor que despiertan los Cornhuskers y sin equipos profesionales locales, el impulso ciudadano será el siguiente paso clave para cambiar ese estatus.











